Ser madre de un niño de 3 años es decidir qué batallas vas a encarar
Lo digo tal y como lo pienso: "ser madre de un niño de 3 años es decidir qué batallas quieres luchar".
Seguramente las que tengáis churumbeles de esta edad ya os estaréis imaginando a qué me refiero. A esta edad es complicado gestionar las emociones de los niños. Hay muchas cosas a lo largo del día que te gustaría cambiar. Quizá quieras enseñarle demasiadas cosas de golpe al niño. Quizá estáis en dos mundos demasiado alejados.
Y llega un momento en el que piensas que no quieres estar todo el día diciendo que así no se hace algo. Que no hay que gritar por la mañana. Que no hay que jugar a la pelota dentro de casa. Que no hay que subirse a la mesita. Que el ordenador no se toca. Que hay que tratar con cuidado a tu hermano. Que no, que no, que no... Todo el día se convierte en una secuencia de advertencias interminable.
Y todas esas advertencias se quedan en nada para tu hijo. Sí, él se ha inmunizado de tantos "no" al cabo del día. Y ya no sirven para nada.
Quizá alg…
Seguramente las que tengáis churumbeles de esta edad ya os estaréis imaginando a qué me refiero. A esta edad es complicado gestionar las emociones de los niños. Hay muchas cosas a lo largo del día que te gustaría cambiar. Quizá quieras enseñarle demasiadas cosas de golpe al niño. Quizá estáis en dos mundos demasiado alejados.
Y llega un momento en el que piensas que no quieres estar todo el día diciendo que así no se hace algo. Que no hay que gritar por la mañana. Que no hay que jugar a la pelota dentro de casa. Que no hay que subirse a la mesita. Que el ordenador no se toca. Que hay que tratar con cuidado a tu hermano. Que no, que no, que no... Todo el día se convierte en una secuencia de advertencias interminable.
Y todas esas advertencias se quedan en nada para tu hijo. Sí, él se ha inmunizado de tantos "no" al cabo del día. Y ya no sirven para nada.
Quizá alg…