Canciones para embarazadas (V): Mi pequeño tesoro

Otra canción preciosa para futuras mamás:
"Mi pequeño tesoro" de Presuntos Implicados

Mi pequeño tesoro se halla escondido
entre el valle y el monte que hay en mi ombligo
mi pequeño trocito de gloria
es el alba que alumbra una nueva historia
Mi pequeño tesoro quiere ver cosas
y por el me despliego como una rosa
mi pequeño trocito de vida
es un ángel que viene a mi de puntillas.
Tengo cinco razones para quererte
una atada a mi espalda y otra a mi suerte
y las tres que me quedan son tu sonrisa
tu ternura sin falta y otras delicias.







Curva larga de glucemia

Hoy he estado haciendo la curva larga de glucemia.

Como el otro día el test de O'Sullivan (el del azúcar normal) me había dado un poquito alto, el matrón me mandó a hacer esta otra prueba antes de la siguiente visita al ginecólogo. Tenía 3 semanas de plazo, pero he decidido ir cuanto antes, es una prueba pesada y cuanto antes la haga mejor, así me quedo más tranquila y no le doy más vueltas. Además, aunque con los valores del O'sullivan me dijeron que era poco probable que me saliera diabetes gestacional, el fantasma sobrevuela un poco, y no estaría tranquila comiendo a gusto sin saber si lo que como puede afectar al bebé o no.

La curva larga de glucemia consiste en ir ayunas, y te hacen el primer pinchazo para sacar sangre (1 tubo). Luego hay que sentarse tranquila y sin moverse. Al cabo de un poquito, sale la enfermera con una bebida muy dulce, esta vez de 100gr de glucosa. Sigue siendo la botellita de 200ml, sabor naranja y muy fría. Si la del otro día os contaba que era empalagosa pero llevable, esta es el doble de dulce. Creo que a partir de ahora nada me volverá a saber dulce... Bueno, aparte de bromas, aun con todo, tampoco me ha dado excesivo asco y me la he podido beber bastante bien. Me la esperaba mucho más repugnante, pero tampoco me ha parecido para tanto. Buena no estaba, pero se podía tomar aunque fuera poniendo un poco de cara de asco y a sorbitos pequeños.

A partir de cuando acabas de beber la botellita, tienes que estar quieta sentada durante 3 horas. Cada hora hay que pasar a un nuevo pinchazo y te sacan un tubito de sangre cada vez... Así que entre que llegas, la cola del principio y luego el rato hasta que te sacan la botellita y todo... son casi 4 horas y 4 pinchazos. Se hace pesado, pero yendo mentalizada he podido aguantar bien. Ahora bien, parezco una yonki: entre los 4 pinchazos de hoy (uno además de un chico de prácticas que le ponía interés pero va a tener que practicar más), los 2 del O'sullivan del otro día y el que llevaba de hace poco del análisis para el endocrino, tengo los brazos que parezco drogadicta.

Importantísimo si os tienen que hacer esta prueba: llevad libros, juegos, música, ... lo que sea que os mantenga entretenidas todo ese rato. Me ha venido a mi también muy bien que llevaba un abrigo acolchadito y me lo he podido poner a modo de almohada detrás del respaldo del asiento un ratito cuando ya no sabía cómo sentarme. Y luego al final ha venido mi madre un ratito y hemos estado allí hablando un poco más hasta que he terminado.
Y nada más acabar: un buen sandwich (de pan integral, eso sí). Durante la prueba no he tenido sensación de desmayo, ya que el azúcar de la botellita dura un rato, pero al final tenía hambre y sensación de estómago vacío.

En esta prueba, para cada una de las muestras te marcan un límite de azúcar en sangre que no se debe superar. Si alguno de los valores pasa el límite, te mandan repetirla en 3 semanas y te dicen que tienes intolerancia a los hidratos de carbono. En ese caso, hay que cambiar la dieta y quitar en la medida de lo posible los hidratos de absorción rápida (pasta, arroz, patatas, pan blanco, dulces, ...). El pan y cereales integrales se pueden seguir comiendo. En este caso la embarazada no ha llegado a desarrollar diabetes pero está cerca, así que le toca controlar un poquito.
Y si son 2 los valores que pasan del límite se diagnostica diabetes gestacional, y entonces hay que vigilar mucho el peso y llevar una dieta muy estricta (y en algunos casos menos frecuentes incluso pinchar insulina). Cuando hay diabetes el nivel de azúcar en sangre es más alto y le llega demasiado azúcar al bebé, lo que hace que sea excesivamente grande, el parto se complique, y pueda haber efectos adversos si no se controla adecuadamente. Estos son los valores:

Intervalo         Límite
En ayunas 95 mg/dl
Una hora        180 mg/dl
Dos horas 155 mg/dl
Tres horas 140 mg/dl

¡Esperemos no pasar de estos límites! El jueves espero que me puedan dar los resultados. Mientras tanto, y por si acaso, seguiré haciendo un poco de "dieta de diabéticos": fuera dulces, y fuera hidratos de carbono de absorción rápida (pan blanco, patatas, arroz, ...), y controlar un poco las raciones.

Entradas relacionadas:


Primera clase de preparación al parto: respiraciones I

Ayer empezamos ya las clases de preparación al parto. Nos citaron en el Centro de Salud.

Lo primero nos enteramos de cómo iba la cosa: hay 7 clases, una por semana, y se van repitiendo en ciclos de 7 semanas. Se suele empezar en la semana 25 o así, porque así si hay alguna a la que no puedas ir, aun podrías ir la vez siguiente, y así al final del embarazo ya estamos más libres y tranquilas sin tener que ir a clase.
La mayoría de las embarazadas que había estaban ya de más de 30 semanas, así que las que estábamos de menos tiempo éramos minoría.
Las clases las da el matrón y la verdad es que las hace bastante amenas.

La sala se fue llenando, llenando... un montón de embarazadas, unas solas y otras con acompañantes. En las demás clases por lo visto hay mucha menos gente, pero estas clases como eran las de respiraciones las hacen también las mamás que no son primerizas y por eso el llenazo. Encima debe ser que hay baby-boom en mi ciudad, jeje, el matrón se asustó al entrar y ver tanta gente, decía que había record de asistencia. En el resto de clases ya iremos sólo las primerizas y serán un poquito más íntimas.



Empezamos con las respiraciones. El truco por lo visto está en dejar de asociar la contracción con dolor y ser capaces de asociar las contracciones con una determinada forma de respirar, tener la cabeza ocupada en pensar cómo estamos respirando más que en cómo duele. Aquí por lo visto cada profesional tiene sus trucos y sus patrones de respiración. La que nos explicaron consistía en 3 respiraciones: respirando 'con la tripa' entre una contracción y otra, 2 respiraciones muy profundas cuando la contracción empieza a avisar, y muchas muy pequeñitas y cortas durante la contracción. Al terminar, otras 2 profundas y de vuelta a las iniciales.

La verdad es que sin contracciones y relajadas allí parecía fácil, lo que no veo tan fácil es conseguir hacerlo cuando estás muerta de dolor. De todos modos, nos ha dicho que es cuestión de práctica y de irlo asimilando desde ya. Las respiraciones cortitas requieren de bastante práctica, ya que aguantar unos segundos es fácil, pero la contracción dura 1 minuto y eso ya no es moco de pavo. Incluso tenemos deberes: practicar estas respiraciones en casa: tenemos aun bastantes semanas para conseguir pillarle el truco.

Aunque había mayoría de chicas solas, veo importante que vengan a las clases si pueden los acompañantes que vayan a venir al parto: nuestra pareja, nuestra madre, ... la persona que vaya a estar con nosotras. Yo personalmente creo que como duela y canse (y seguro que dolerá y cansará), llegará un momento en el que me ponga a maldecir y tenga la tentación de mandar a la porra las respiraciones. Así que está bien que mi pareja sepa lo que hay que hacer y me haga volver en sí para llevar las respiraciones si esto ocurre, o pueda corregirme si hay algo que en ese momento hago mal. Necesito que él sea capaz de tomar el control y tranquilizarme si yo pierdo los nervios y me descontrolo, y como es papá primerizo también, así se está haciendo un poco a la idea de cómo es el parto para estar más tranquilo ese día.

El próximo día seguiremos con respiraciones y veremos cómo empujar y otras cosillas más. Nos quedarán otras clases de gimnasia, cuidados, etc. Estas clases además te acercan un poquito más al nacimiento, te hacen ver el final más cerca y tranquilizan bastante. Te hacen preveer cómo es posible que se desarrolle todo ese día y perder un poquito el miedo e ir mejor preparada. Así que ¡de vuelta al cole!

Relacionadas:

Test de O'Sullivan - Test del azúcar/ de la glucosa

Hoy he ido a hacer el test de O'Sullivan, el que se conoce de forma habitual como test del azúcar o de la glucosa. Sirve para ver si la embarazada ha desarrollado diabetes gestacional (entre un 2% y un 10% de las embarazadas la sufren a partir de la segunda mitad del embarazo). Si sale diabetes, aunque suele ser temporal hasta el parto, hay que hacer una dieta bastante estricta y, en algunos casos, tomar insulina. El test se hace entre la semana 24 y 28 de embarazo.

La verdad es que la prueba la esperaba peor, pero no ha ido mal del todo.

La prueba normal dura aproximadamente una hora y media. Si esta prueba sale mal sí que hay que hacer otra que dura media mañana, te dan mucha más glucosa y sales con un montón de pinchazos.

Tenía que ir a primera hora de la mañana, en ayunas. Nada más pasar, un primer pinchazo (3 tubos). Aprovechan esta prueba para hacer otra más, por eso son tantos tubos: te miden el azúcar, vuelven a mirar si tienes toxoplasmosis, y luego otra para ver niveles de hierro y otras cosas.

Después del primer pinchazo te sientas tranquila sin moverte, hasta que tienen un primer resultado del análisis. Dependiendo de lo que salga este primer análisis en ayunas me parece que así determinan la cantidad de glucosa que lleva el mejunje que hay que beberse.
Una media hora más tarde sale la enfermera con la botellita de glucosa. Es una botellita de 200cl (como una botella de cocacola pequeña) con un líquido naranja muy dulce. En mi caso la botellita contenía 50gr de glucosa, y no era mucho más empalagoso que un helado flash o un tang bien cargadito. Además, estando muy fresquito y con el hambre mañanero ha entrado bastante bien.

A partir de terminar de beber el zumo ese hay que esperar una hora sentada, sin moverse. En mi hospital sí que dejan ir al baño que está al lado (en otros he leído que ni eso dejan), y la enfermera era muy amable y ya nos ha dicho que si notamos que nos mareamos o que vamos a vomitar que les avisemos. Si el zumito te sienta mal y vomitas, no sirve para nada la prueba y hay que repetirla otro día, así que hay que tomarlo poco a poco para que nos siente bien.

Pues nada, una hora más para leer y escuchar música con el mp3. Una parte importante de esta prueba es ir bien armada con todos los cacharros, libros y demás que nos hagan la espera más llevadera.
A mí al principio me ha sentado bastante bien la bebida esa, pero es verdad que al rato me ha empezado a dar un poco de bajón, los asientos cada vez eran más incómodos y se hacía un poco pesado.
En la sala había 3 embarazadas más haciendo la misma prueba.

Para terminar, al cabo de la hora, un pinchacito más (un sólo tubo esta vez), y a casa a desayunar.
Tardan 24 horas en dar los resultados a la matrona.
Ahora solo falta esperar que haya salido bien :)

PD: ya me han dado los resultados, y ha salido 156 y el límite normal estaba marcado en 140 como máximo. Así que en unos días os contaré cómo ha ido la curva larga de 3 horas y pico (4 pinchazos y el doble de glucosa en el zumo)...

Entradas relacionadas:

Visita matrona semana 24

Ya estoy en la semana 24 y pico, y esta mañana me ha tocado visita a la matrona, bueno, más bien al matrón, ya que mi matrona no estaba y me ha tocado con otro, un chico muy majo que nos ha atendido fenomenal.

La visita ha sido bastante rutinaria, aunque con alguna sorpresa...

Primero ha revisado las pruebas anteriores que había pendientes de ver resultados (cultivo de la semana 20) y todos mis datos.

Me ha pesado y... sorpresa... 5 kilos en poco más de mes y medio. Demasiado... Había empezado muy bien sin apenas engordar nada hasta hace un mes y medio, y ahora de repente había engordado muchísimo. Así que me ha dicho que mejor ni mirar a las patatas, arroz, pasta y pan (todos los hidratos rápidos). Le he dicho que tengo mucha hambre a todas horas y la conclusión ha sido que si tengo hambre que coma fruta, toda la que quiera, como si me quiero comer un cesto entero de fruta, que así mantendré el nivel de glucemia alto (para que no me den mareos) y como tiene fibra iré mejor al baño, y tiene vitaminas... todo es bueno de la fruta. El paseo a partir de ahora se torna en obligatorio todos los días. Le he comentado que de piernas, brazos, etc estaba exactamente igual, pero me dice que la grasa la tendré en la tripa, que aunque de lo demás esté igual esos kilos de más los había cogido yo, no el niño, y no es conveniente que me engorde ahora más de la cuenta.

Me ha vuelto a medir la tensión, que ha salido normal.

Me ha medido por primera vez la tripa. La medida es desde el hueso de la pelvis hasta donde él palpa que termina el útero (en este momento era unos pocos centímetros por encima del ombligo). De esta forma sabe si el niño es grandecillo (y entonces se justifica el aumento bestial de peso) o si es normal. En mi caso eran 23'5cm, normal, así que todo ese peso son los 'airbag' de la tripa de la mamá, laterales y central.

También hemos escuchado el corazoncito del pequeñín, que latía perfectamente, y me ha vuelto a hacer el test de la orina para asegurar que no hubiera infección.

Me ha dado los volantes para ir a hacer el test del azúcar o de glucemia. Hay que ir en ayunas y con un buen libro: hay que estar allí una hora y media aproximadamente. Me ha dicho que si sale mal este test me mandan otro más largo, y entonces que me lleve por lo menos el Señor de los Anillos, jeje.

Para finalizar, voy a empezar ya esta semana las clases de preparación al parto. En mi centro de salud empiezan en la semana 25, y son 7 sesiones de algo más de una hora. Conviene que a las clases vengan los futuros papás también. Me ha dicho que así, si las empezamos ya, luego no hay problema si pilla algún puente o algo por medio. Así que mejor, terminaremos en la semana treinta y poco y aun tendré unas semanas para terminar de asimilar todo y relajarme y estaremos preparados si decide venir antes de tiempo o si las últimas semanas se hacen demasiado duras como para ir a clase.

Os dejo, me voy a comer una rica y sana fruta y mañana test de azúcar y primera clase. ¡Cuántas cosas!

Entradas relacionadas:

De cunas, minicunas, cunas de colecho y bricolaje

Después de la compra del carrito del bebé, la otra compra importante que tenemos que hacer estos próximos meses es la cuna.

Hemos estado mirando, y hay un montón de modelos, aunque, eso sí, creo que no hay tanta variedad como en los carritos, todas son bastante parecidas y ofrecen más o menos lo mismo.

Hay básicamente 2 formatos: minicuna y cuna. La minicuna, como su propio nombre indica es más pequeñita que la cuna. Las minicunas vienen bien si queremos que duerman en nuestra habitación y no tenemos demasiado espacio, y porque el bebé queda más recogidito cuando es más pequeño. A cambio, nos obligará a comprar una cuna más grande para cuando ésta se le quede pequeña y el bebé ya duerma en su habitación.
Nosotros, aprovechando que tenemos bastante espacio en la habitación, preferimos una cuna directamente, así un cacharro menos.

Y lo que tenemos claro es que queremos que los primeros meses al menos duerma en nuestra habitación. Sobre esto sólo le veo ventajas: será mucho más cómodo dar el pecho, darnos cuenta de si le pasa algo, etc.

Dentro de todas las cunas, me encantan las de colecho (o de sidecar): son unas cunas que se pegan a la cama de los padres, a la misma altura, siendo una prolongación de esta.
Me encantaría practicar el colecho con el peque, y que durmiera con nosotros los primeros meses, pero es verdad que me da mucho miedo que se caiga de nuestra cama o que el papá (que duerme como un tronco) se pueda dar la vuelta y chafarlo. Así pues, la cuna de colecho permite que duerma con nosotros pero que esté más recogido y con su propia superficie. Estirando un brazo le podré tocar, y le podré coger muy fácilmente para las tomas de la noche sin tener que levantarme, pero tendrá su cuna aparte, junto a nuestra cama.

El problema de estas cunas de colecho es el precio. No entiendo por qué son tan caras, muchísimo más que las cunas normales. Supongo que es cuestión de que tienen mucha menos demanda. Realmente, son como cunas normales pero:
  • La barra de uno de los laterales se puede quitar
  • Lleva enganches para anclarla a la cama de los padres
  • La regulación en altura es continua para poner el colchón a la misma altura.


Viéndolo así, no entiendo que cuesten tanto. Así que aquí mirando por Internet hemos encontrado que hay un montón de páginas web que te explican cómo convertir los diferentes modelos de cunas del Ikea (muchísimo más baratas) en cunas de colecho en apenas unos pocos pasos que parecen sencillos.
Así que creo que vamos a probar. Igual esperamos un poco aun porque son bastante grandotas y no es cuestión de tener un armatoste enorme ocupando espacio desde ya, pero claro, al tener que hacer el apaño nosotros, yo quiero tenerla un tiempo antes por si acaso no sale bien del todo y hay que buscar un plan B.

También hemos encontrado por Internet algunos sitios donde comprar cunas de colecho bastante más baratas, por menos de 200 euros (¡hasta hay una por 65 euros que la ponen muy bien en las opiniones!) y que también tienen buena pinta, con la ventaja de que no necesitaríamos hacer grandes arreglos y de que seguro que encajan mejor con la cama sin hacer nada ni comernos la cabeza para encajarlas:
¡Ya os contaremos en qué queda nuestra compra y montaje de cuna!

Bugaboo Camaleon vs UPPAbaby Vista: opiniones y comparativa carritos de bebé

Hoy quiero hacer una lista de las características diferenciales que hemos encontrado entre estos dos carritos de bebé entre los que estuvimos dudando: UPPAbaby vista y Bugaboo Camaleon.
Nosotros, después de mucho mirar nos decantamos por el UPPAbaby. Tiene bastante en común con el Bugaboo, pero las pequeñas diferencias nos hicieron decantarnos por este, aunque nos queda claro que ambos son bastante buenos y, hubiéramos escogido cualquiera de los dos íbamos a estar más que satisfechos con la compra.

Ambos carritos son de gama alta (aunque sin pasar de los 1000 euros), y son muy ligeros y manejables. En general, todas las opiniones que hemos visto de ambos son muy buenas, se trata de dos muy buenos carritos de bebé. De tamaño y forma son muy parecidos. Son dos buenas compras, aunque tienen sus pequeñas diferencias. Las que más nos han llamado la atención son estas:
  • Precio: El UPPAbaby Vista es algo más barato: sale por 975 el trío (capazo, sillita y grupo 0+). El Bugaboo Camaleon cuesta aproximadamente lo mismo pero sólo lleva las dos piezas (sillita y capazo). El UPPAbaby se puede comprar sólo en 2 piezas por unos 850 euros. En la marca Bugaboo no les dejan en ninguna tienda hacer promociones, así que el precio siempre será el mismo salvo liquidaciones y productos en exposición. Con el UPPAbaby, al haber bastante demanda no es fácil tampoco encontrar promociones ni descuentos.
  • Las piezas del capazo y de la sillita en el UPPAbaby son independientes: es decir, el capazo va por un lado y la sillita por otro, son 2 piezas completas que se quita una del carrito y se pone la otra directamente. En el Bugaboo en cambio tienen en común la barra o aro que lo sujeta, y cuando quieres dejar de usar el capazo hay que desmontarlo para usar la misma estructura para la sillita. Es decir, con el UPPAbaby es más fácil cambiar en el mismo día de capazo a sillita, con el Bugaboo en cambio una vez que decidimos que vamos a usar la sillita es más complicado salir un día con el capazo porque hay que desmontarla del todo para montar el capazo sobre la barra.
  • Peso del carrito. El UPPAbaby es un poco más pesado que el Bugaboo, unos 900 gramos de más.
  • Peso que aguanta. El chasis del UPPAbaby aguanta hasta 63 Kg de peso. El Bugaboo no aguanta tanto. Además, el límite marcado para el bebé sentado en la sillita del UPPAbaby es de 25 Kg frente a los 17 Kg del Bugaboo. El UPPAbaby en principio nos permitirá no necesitar sillita, ya que 25Kg y el tamaño de la sillita suele ser suficiente hasta que el niño anda siempre solo sin carrito. En cambio con el Bugaboo es fácil que necesitemos comprar más adelante una sillita propiamente dicha hasta que el niño sea más mayor y la deje de usar.
  • Altura del bebé. El UPPAbaby vista es un poquito más alto que el Bugaboo, por lo que el niño va un pelín más arriba, más cerca de nosotros y hay que agacharse un poquito menos para cogerlo. Aun así, si queremos un carrito alto, el más alto con mucha diferencia es el Stokke.
  • Grupo 0+. UPPAbaby ha llegado a un acuerdo por el que ofrecen las sillitas grupo 0+ de Besafe dentro de pack trío a un precio bastante bueno. Si compras el grupo 0 con el carrito sale bastante más barato (esta sillita suelta cuesta algo más de 200 euros). Es un grupo 0+ bastante bueno, que se va adaptando al tamaño del bebé y que al ser bastante grande nos aseguramos de que nos durará hasta los 13Kg y no la tendremos que jubilar antes de tiempo porque el bebé es demasiado grande. Bugaboo no tiene este tipo de acuerdos con ninguna marca. En Bugaboo hay un par de marcas de sillitas que se pueden adaptar al chasis del carrito, comprando antes unos adaptadores que venden aparte. Por lo tanto, en ambos se puede adaptar sillita grupo 0+ al chasis, aunque la diferencia está en el precio de cada uno y de los adaptadores.
  • Plegado. El UPPAbaby se puede plegar con la sillita, y en cambio el Bugaboo no (hay que desmontar la sillita del chasis del carrito primero y luego plegar cada parte por separado). En el UPPA se puede plegar tanto junto como separado. Una vez plegados ambos ocupan relativamente poco espacio y son parecidos. Los dos se plegan bastante fácil y se quedan de pie al plegarlos.
  • Accesorios. El UPPAbaby viene de serie con mosquitera para el capazo, mosquitera para la sillita y burbujas para ambos. El Bugaboo viene sólo con la burbuja. Para ambos carritos hay luego un montón de accesorios que venden aparte. Como curiosidad, el Bugaboo lo puedes cambiar de color ya que venden sueltas las telas de colores por unos 30 euros, y en cambio el UPPA es del color que lo escojas al comprarlo.
  • Todas las telas del UPPA son desenfundables. En el Bugaboo hay muchas que lo son, pero no todas. En ambos las telas se pueden meter a la lavadora. Hay más variedad de colores y fundas para el Bugaboo, para el que se pueden comprar aparte, no como en el UPPA que no ofrece esta opción.
  • La cesta es más grande la del UPPAbaby, aunque la del Bugaboo es bastante grande también y no creo que se llegue a quedar pequeña. La del Bugaboo va algo más recogida, y en la del UPPA va más abierta, lo que hace necesario usar dentro un bolso o algo.
  • Posiciones. La silla del UPPAbaby vista tiene 5 posiciones para la espalda del bebé y otras tantas (independientes) para las piernas. El que sean independientes hace posible dejarla tumbada totalmente en horizontal. El Bugaboo en cambio sólo tiene 3 y el ángulo entre espalda y piernas es siempre la misma (es la más ergonómica, pero siempre la misma), por lo que no se puede poner totalmente en horizontal, aunque aun así resulta cómodo para el bebé.
  • Las ruedas del Bugaboo son algo más pequeñas que las del UPPA. Una rueda más grande es más cómoda para ir por terreno irregular aunque también ocupa un poco más de espacio una vez plegado. En todo caso, ambos carritos se manejan muy bien, y la diferencia no es tan grande (con ninguno se irá bien campo a través y con los dos se va a ir perfectamente por ciudad).
  • Detalles capota. Ambos tienen la tela que es de protección 50 frente a los rayos del sol. El UPPAbaby además tiene una especie de visera que se puede sacar para hacer un poco más grande la protección y tapar más. La sillita del UPPAbaby tiene una especie de ventanita para ver al bebé cuando va mirando hacia adelante, que se abre y se cierra, y tanto el capazo como la silla tienen una cremallera que se abre con mosquitera para que corra el aire en verano. Estos dos detalles no los tiene el Bugaboo, en el que la tela es lisa.
  • El mango del Bugaboo Camaleon se da la vuelta en un paso. Puedes cambiar de posición sin mover la silla (que las ruedas de atrás pasen a ser las de adelante). El UPPAbaby Vista no tiene esta opción.
  • El freno es de mano en el Bugaboo Camaleon y es de pie en el UPPAbaby Vista.  En el Bugaboo tiene una palanca en el mango que se baja y con un botón se vuelve a subir. Tenemos la opción de bajar una posición (y se bloquean sólo 2 ruedas) o bajarla del todo (y bloqueamos las 4 ruedas). En el UPPAbaby tiene un pedal pequeño en el pie. Para quitar el freno del UPPA se vuelve a pisar de nuevo hacia abajo el mismo pedal (no hay problema pues si llevamos sandalias). Otra característica del freno del UPPAbaby es que, después de quitar el freno y antes de arrancar de nuevo, hay que hacer un pequeño movimiento hacia nosotros para terminar de desbloquear el freno (por seguridad). 
  • Garantía. El Bugaboo tiene 3 años de garantía, frente a los 2 años del UPPAbaby. Algo a tener en cuenta es que el Bugaboo no repara, es decir, si se te rompe algo dentro del periodo de garantía te lo cambian por otro nuevo. Y esto es bueno y es malo a la vez. Es bueno porque mientras te dura la garantía todo funciona muy bien y cualquier pieza es repuesta bastante pronto y encima por una nueva. Lo malo es que cuando se acaba la garantía del carrito, si se te rompe algo no te lo arreglan y hay que comprar uno nuevo o cambiar el carrito. El UPPAbaby sí que tiene servicio técnico y arreglan las piezas (tanto dentro como fuera del periodo de garantía), por lo que no te sale por un ojo de la cara una reparación fuera del periodo de garantía. Para ambas marcas hemos leído que la garantía funciona muy bien.
  • Tiempo de espera. Por lo que hemos visto, el tiempo de espera desde que pides el carrito hasta que llega es bastante más alto para el UPPAbaby que para el Bugaboo. El tiempo que nos dan para el Bugaboo es de apenas un mes, y en cambio para el UPPAbaby Vista es de mes y medio o incluso más si lo quieres en determinados colores (por ejemplo, en color rojo, ahora mismo, daban unos cuantos meses). De todos modos, todo cambia con ambos si tienen stock en la tienda o dependiendo del momento y de cómo estén entonces los distribuidores.
  • Distribuidores. Mientras que el Bugaboo lo encontramos en un montón de tiendas, el UPPAbaby es más difícil de conseguir, ya que tienen muchos menos distribuidores en España. El Bugaboo además suele estar en tiendas de todos los tamaños y en centros comerciales, pero el UPPAbaby nosotros sólo lo hemos encontrado en tiendas especializadas más bien pequeñitas.
  • Fabricante. Bugaboo es holandesa y UPPAbaby americana.
  • Configuraciones extrañas. El UPPAbaby, al tener el chasis más fuerte, permite acoplar una segunda sillita para llevar a 2 bebés en silla. La verdad es que viendo las fotos no parece demasiado cómodo, el bebé de adelante va muy recto y el de atrás apenas tiene espacio, pero bueno, poderse se puede... El Bugaboo no permite esta configuración. A cambio decir que el Bugaboo tiene la llamada "posición playa", en la que las ruedas de delante se retiran y se queda sólo el mango y las ruedas grandes de atrás, y se supone que con esta configuración se puede ir por la playa. Tampoco acabo de ver esta configuración propuesta, pero bueno, lo mismo... poderse se puede.


Y muchas cosas que tienen en común. Entre otras:
  • En ambos se regula el manillar en altura.
  • Ambos se manejan muy bien y son bastante ligeros.
  • En ambos se puede poner la sillita mirando a los papás o mirando hacia adelante.
  • Ambos tienen buenos acabados y suelen dar muy buen resultado. De los dos habla muy bien la gente.

Otros artículos en este blog relacionados:

Semana 23 de embarazo: Todo lo que se hincha, se deshincha

Bueno, como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado a la semana 23 de embarazo. Ahora pasan las semanas mucho más rápido, y, aunque todavía no estoy al 100% es verdad que cada semana que pasa me voy encontrando un poquitín mejor.

Os contaba la semana pasada que tenía una super tripa de campeonato. Pues... ya no está. Se ha ido como por obra de magia. Resulta que debía estar reteniendo líquidos, aunque sólo en la tripa debe ser, porque las piernas y el resto del cuerpo estaban normal. El caso es que de repente un día me puse a hacer pis un montón de veces, y la tripa desapareció. Ahora ya sólo me queda una tripita de embarazada normalilla para el tiempo que estoy (¡ya no parece que lleve gemelos ni que esté de 10 semanas más!). De un día para otro perdí 2,5 kilos. Definitivamente... eran líquidos.
Esto ha hecho también que me empiece a encontrar un poquito mejor, algo más ligera y activa. Voy a tener que empezar a controlar de no comer cosas con mucha sal para intentar que no vuelva a pasar. Además, pensaba que ya me estaba pasando de peso ganado y me iba a caer "bronca" de la matrona, pero no, después de quitarme esos litros de líquidos, ahora estoy bien de peso.

El peque sigue moviéndose un montón. Ahora ha cogido la marcha de quedarse en el lado izquierdo de la tripa, y se nota a simple vista dónde está, porque se queda un poco deformada y se ve más abultado el lado donde está.

Y esta semana he cumplido los objetivos de movimiento. El buen tiempo ha ayudado. He ido un día a pilates para embarazadas, y he salido a andar el resto de días. Me sigo cansando mucho, pero por lo menos tengo algo de actividad diaria que me sienta fenomenal. Me he comprado también en el decathlon una pelota de esas grandes de pilates que aun no sé usar para hacer alguna cosa en casa. Ya he visto que en Youtube hay vídeos que explican ejercicios para embarazadas con la pelota esa.

Mañana tengo cita con la matrona. Ya os contaré cómo va la cosa.

22 semanas de embarazo

El sábado ya llegamos a las 22 semanas de embarazo ¡esto cada vez pasa más rápido!

La semana anterior fue un poco chunga: aunque fueron vacaciones, me pegué un montón de días sin salir de casa con un resfriado tremendo que no me dejaba casi respirar. Por suerte, notaba al bebé moviéndose mucho y eso me tranquilizó bastante (en principio si no hay fiebre y no tomamos medicamentos no pasa nada).

Seguimos con nuestra odisea de mirar carritos de bebé. Fuimos a varios centros comerciales, al Corte Inglés y a varias tiendas de bebés. Me sorprendió mucho la gran diferencia que hay para estas cosas entre los grandes centros comerciales y las pequeñas tiendas especializadas. En las tiendecillas pequeñas saben mil veces más y te aconsejan muchísimo mejor. En el Corte Inglés apenas le daba a la chica que nos atendió para enseñarnos muy por encima los carritos que tenía y apenas sabía nada de información relevante sobre cada uno.
En fin, que después de un fin de semana intensivo de mirar carritos, ya lo tenemos escogido: el UPPAbaby Vista, y en una tienda especializada de bebés. Ahora nos queda esperar un tiempo a que les llegue.

El bebé sigue moviéndose mucho, cada día más y más fuerte. Ya lo veo que va a ser muy fiestero: por la noche se activa y ya no hay quien duerma.

La tripa sigue creciendo a un ritmo que... buuuffff...espero que esto se estabilice pronto porque en cosa de 3 semanas ha sido increíble esto. Tengo ya tripa de 7 meses por lo menos. Cuando me preguntan por la calle si ya me toca salir de cuentas y les digo que aun me quedan 4 meses me miran con una cara medio de espanto medio de Ay-chica,-te-vas-a-poner-tremenda. Y siguen preguntando, ahora ya sin la más mínima discreción, si llevo gemelos, en fin... La semana que viene tengo cita con la matrona, a ver qué me dice, porque he cogido de golpe todo el peso que no había cogido hasta ahora y más. No es que esté gorda, de brazos y piernas estoy igual, pero claro, semejante tripa tiene que pesar...
He tenido que quitar del armario ya toda mi ropa habitual, y menos mal que han dejado algo de ropita más ancha. Ayer fui de compras y todo lo que me gustaba, aunque fuera ancho, me quedaba horrible. Creo que aun no me he acostumbrado a verme con tripa tamaño XXL. Por cierto, el ombligo está ya totalmente fuera.

Y lo malo es que ya he empezado con dolor de espalda. Quiero empezar a ir a la gimnasia de embarazadas y a activarme un poco más, que me irá bien antes de que no pueda moverme. Todas las semanas digo lo mismo y luego nada, pero de esta no pasa ¡prometido!

Ahora que ya no tengo nauseas y que cada vez estoy más despejada, con menos cansancio y mareos es el momento de aprovechar a disfrutar y salir más, de estar con los amigos y empezar a preparar todo.

¡Feliz semana!

UPPAbaby Vista: opinión carrito de bebé

El otro día ya os conté las características que estábamos valorando en los carritos de bebé.

Hoy voy a hablar de uno de los carritos que estamos valorando comprar: el UPPAbaby vista.

Tiene un precio tirando a alto: el carrito con las 3 piezas nos sale por unos 975 euros, con capazo, sillita y grupo 0+ (sillita para el coche) (cuesta unos 100 euros menos si sólo se coge en 2 piezas). Es uno de los carritos tirando a caro, aunque no tanto como el Bugaboo (que sale por ese mismo precio pero sólo tiene capazo y sillita), y de calidad está fenomenal. Hemos leído muy buenas opiniones de este carrito, aunque sobre todo por Internet, ya que es un carrito que está de moda en EEUU pero en España no es apenas conocido.
Sobre el precio al principio me parecía un poco alto, pero también es un cacharro que vamos a usar durante algo más de 2 años y todos los días (y lo que venga después), así que creo que vale la pena gastarnos un poquito más de dinero aquí siempre y cuando sea bastante resistente y cómodo, y este carrito me parece que lo vamos a llevar a gusto.

En esta otra entrada podéis ver la comparación que hicimos entre el UPPAbaby vista y el Bugaboo Cameleon (el carrito más popular en España), y os contaba las principales diferencias entre ambos y nuestra opinión al respecto: Comparación UPPAbaby vista y Bugaboo Cameleon



Bueno, a lo que vamos, lo que nos ha gustado del Uppababy vista es:
  • El chasis es muy muy fuerte. Aguanta hasta 63 Kg. 
  • Gira muy bien y se maneja muy fácil. Nosotros sólo lo hemos probado en vacío, pero dicen que se maneja muy bien aunque vaya cargado. Lleva amortiguación bastante buena.
  • La cesta de debajo del carrito es muy muy grande.
  • Es bastante ligero. Pesa 8,6Kg el chasis a lo que hay que sumar 2,9Kg de la sillita o bien 3,8Kg del capazo. (Es decir, el UPPAbaby es casi 1 Kg más que el Bugaboo, que no es casi nada)
  • Se pliega muy fácil. Se puede plegar con o sin sillita. Una vez plegado se aguanta de pie y no ocupa demasiado. Las ruedas se pueden quitar al plegarlo si queremos.
  • La capota se extiende mucho para proteger totalmente del sol, tanto con el capazo como con la sillita. Tienen protección 50 y se abren por detrás para que corra el aire si hace calor.
  • Viene con algún complemento más de lo normal: burbuja y mosquitera tanto para capazo como para sillita.
  • Tiene 5 posiciones de reclinado y 5 para las piernas, que son muchas más que el resto de carritos que hemos visto por el momento. Además se tumba completamente, por lo que no será mucho problema si tenemos que quitar el capazo demasiado pronto.
  • Sobre la tela es un poco basta, y eso tiene su parte buena y su parte no tan buena. Lo bueno es que es muy resistente, que no dará demasiado calor en verano y que tiene pinta de limpiarse muy muy fácil. Lo malo es que me da la impresión de no ser tan acogedor como otros, aunque claro, supongo que como luego pones encima el saquito y todo tampoco es tan decisivo esto. También está muy bien que todas las telas son desenfundables y se pueden lavar en la lavadora.
  • El colchón del capazo está muy bien. Es de viscolástica y con una funda muy suave. La tela de dentro del colchón es ignífuga. 
  • Por lo que estamos leyendo la garantía funciona bien. Tiene 2 años de garantía. Si después de ese tiempo se rompe también tienen servicio para repararlo.
  • Se puede poner mirando la sillita hacia adelante y hacia atrás.
  • Una opción que no valoramos pero que está ahí es que se puede acoplar una segunda sillita para convertirlo en carrito doble. Esto no lo valoramos porque esa segunda silla parece bastante incómoda y obliga a la sillita de adelante a ir completamente erguido y apenas deja espacio al de atrás. Además sólo se puede con sillita, y si tenemos otro churumbel tendríamos que buscar solución durante los primeros meses del más pequeño. En fin, que no lo valoramos pero se puede.
  • También se puede poner un patinete para que otro niño más mayor vaya de pie sobre él. Esta opción sí que me gusta más.
  • El capazo y el grupo 0 son bastante grandecillos y la silla también. La sillita aguanta hasta 22,5Kg (más que otros carritos parecidos que sólo llegaban a 17 Kg), y el grupo 0+ es un poquito más grande que otros que hemos visto (hasta 13 Kg igualmente, pero algo más grande el espacio de la silla). 
  • El grupo 0 que viene de serie con el carrito es la marca BeSafe que está bastante bien. Tiene unos adaptadores que se pueden ir quitando conforme el bebé crece para adaptarse mejor. Se pone en el coche o bien con el cinturón o bien con un adaptador iso-fix.
  • Tiene una ventanita la sillita para poder ver cómo va el peque cuando vaya mirando la sillita hacia adelante. El capazo se abre por abajo para poder dejarlo sólo con la mosquitera en verano y que corra un poco el aire.
  • Tiene un sistema de frenado un poco especial. Una vez que quitas el freno tienes que hacer un pelín de fuerza hacia tí para que arranque. Nos han dicho que es muy útil por si se le das al freno sin darte cuenta o le das pero aun tardas un poco en ponerte a andar. No sé, ya os contaré si esas cosas nos pasan, jeje.
  • El bebé queda un poquito más alto que con otros carritos. Esto está bien porque si estás comiendo fuera lo puedes dejar en el carrito y está un poquito más alto, y no te tienes que agachar tanto para coger al bebé.
  • Las ruedas no son excesivamente grandes pero sí que son alto más grandes que las de otros carritos. El asa se puede extender para que papás bastante altos lo lleven sin problemas. Tiene 4 ruedas (los de 3 no sé por qué pero no les acabo de pillar el truco al subir escaleras y se me van a los lados.)


Una parte mala de este carrito es que tenemos que encargarlo con mucho más tiempo que otros. Nos dicen que hay lista de espera bastante grande y que lo tendríamos que encargar ya mismo (estamos de 22 semanas tan solo), e incluso que según qué colores ya no los podríamos pedir porque llegaría muy justito de tiempo (el rojo en concreto). En España no tienen aun muchos distribuidores y tan sólo hay unas pocas tiendas en cada ciudad que lo tengan (aunque nosotros lo hemos encontrado en una de las únicas 3 tiendas de bebé que hay en nuestra ciudad). Como detalle, la dependienta de esta tienda tenía ese carrito para sus hijos.

En general, nos ha gustado que es un carrito muy resistente y manejable, y con bastantes detallitos que están muy bien. Se ve un carrito cómodo para el bebé y los papás.
Es un buen carrito con un precio tirando a alto pero con buena calidad y prestaciones.

Otros artículos relacionados:



Por cierto, como lo comentan en los comentarios, en Internet se puede comprar, el duo por unos 719 euros (por ejemplo: Ver Ficha del UppaBaby en Amazon)




------

Actualización, después de haber usado el UppaBaby vista un tiempo:

Bueno, pues ahora que se da la ocasión de que he podido llevar el UppaBaby un tiempo (el peque tiene ya 5 meses), aprovecho para actualizar esta entrada con mis opiniones al respecto.

Hemos estado usando el Uppababy desde que nació, y le hemos dado bastante trote. Es verdad que cuando el peque era muy chiquitín lo llevamos muchísimo con el fular (¡cómo me gusta esta forma de llevarlo!) y menos veces con el carrito, pero ahora que pesa tanto, vamos con el UppaBaby a todas partes.

Lo primero que he de decir es que estoy encantada con este carrito. Sé que hay otros modelos parecidos (el Asalvo que algunos comentan en los comentarios por ejemplo), pero creo que la calidad es diferente. Lo cierto es que nuestro Uppa se ha llevado bastantes golpes, lo hemos metido por terrenos que tal vez no deberíamos (tierra y barro inclusives), lo hemos plegado y desplegado para meterlo en el coche mil veces, y manipulado mucho... y después de todo sigue aun como el primer día. Puedo decir que es muy muy resistente.

Algo que nos hemos dado cuenta también es que es algo más ancho que otros carritos. De esto no nos dimos cuenta hasta que empezamos a usarlo. No es algo exagerado ni nada, pero se nota un poco (los primeros días nos íbamos chocando con los marcos de las puertas, ahora ya no :) ).
Aun así, está bastante bien de tamaño, ya que cabe en ascensores muy pequeños, y se pliega bastante. Nosotros tenemos un Seat León, y, al ponerlo en el maletero nos cabe genial y caben bastantes más cosas.

El capazo está bastante bien, aunque nosotros no le hemos dado demasiado uso. Hay que decir que, si bien es el tamaño "estándar", hay algunas marcas que hacen los capazos más grandes (también hay otras que son más pequeños). A nuestro peque que es grandote y ha crecido una barbaridad le hemos tenido que pasar a la sillita antes de lo que hubiéramos deseado. Aun así, lo bueno es que la sillita se tumba casi completamente, por lo que no hay problema si os pasa esto y hay que pasarlo a la sillita siendo un poco pequeño aun.

Nos han dejado un saquito de otra marca (de Jané), y si bien no encaja perfectamente, sí que nos va muy bien, y se adapta bastante.

Y hay pequeños detalles que no valoramos en su justa medida al escoger este carrito, pero que nos han encantando al usarlo:
  • La capota extensible, que se baja más: este ha sido el gran descubrimiento. Es una cosa muy tonta, pero que no me explico por qué no la incorporan a todos los carritos ¡es súper útil!. En los meses de verano no nos hizo falta la sombrilla, que lo veo un incordio. Simplemente, si hacía mucho sol, bajábamos esta extensión de la capota y listo. Mientras otros papás iban haciendo maniobras para poner las sombrillas en el lugar apropiado, ocupando media acera, nosotros íbamos tan tranquilos. También nos ha venido bien algún día de frío que hacía más aire y que no era tanto como para poner la burbuja pero sí para bajar un poquito esta extensión de la capota y que no le diera tanto aire.
  •  La cesta inferior de tamaño XXL: ahora que tenemos al peque salimos muchísimo a pasear. Para que esté tranquilo hay que sacarlo un buen rato por la mañana y otro buen rato por la tarde. Así pues, aprovechamos a hacer todos los recados durante estos paseos, compra en el supermercado incluida. Es genial poder echar bastantes kilos de fruta, el pan, los huevos, el papel de cocina, .... vamos, una cesta grande de supermercado dentro de la cesta del UppaBaby.
  •  El grupo 0 compatible con el carrito. Esto lo hemos usado muchísimo. Nosotros hemos usado muchísimo más el grupo 0 que el capazo, porque siempre andamos con el coche de un lado para otro. El peque se duerme en el coche normalmente, y, así podíamos sacarlo del coche con la sillita y colocarlo en el carrito sin que se despierte.
  • Se puede plegar con la sillita, sin quitarla. La mayoría de los carritos que estuvimos mirando no tenían esta opción, y para plegarlos había que desmontar la sillita y luego plegar el chasis por un lado y la sillita por otro. Que se pliegue todo junto es súper cómodo, hace que todo resulte mucho más fácil. 


Aparte de estas 4 cosas que no habíamos valorado en su justa medida, hay otras muchas que ya sabíamos y que nos han resultado muy buenas al usarlo. Por ejemplo:
  • La sillita está genial, y el peque debe ir bastante cómodo, porque es allí donde mejor se duerme y más tiempo aguanta.
  • El que tenga tantas posiciones de reclinado nos viene muy bien.
  • Las telas son muy limpias. Nuestro peque vomita mucho y, cada vez que lo hace encima del carrito basta con pasar un pañito y queda perfecto.
  • Es muy resistente.
  • Se maneja genial, hasta con una mano, en cualquier superficie y llevándolo bastante cargado (niño gordito y compra incluidos).

Sí que hay una cosa que (manías mías), no me gusta y me pone de los nervios. Y es que tiene una opción para bloquear las ruedas delanteras. ¿Para qué querría nadie bloquear las ruedas delanteras de un carrito? ¿Qué sentido tiene esto?. En alguna parte he leído que si es para manejarlo mejor en superficies súper lisas (un centro comercial por ejemplo), cosa que no le llego a encontrar la utilidad siendo un carro que va tan suave y no se desvía. En fin, el caso es que al meterlo y sacarlo del coche algunas veces se nos baja la palanquita del bloqueo de las ruedas sin querer. Y luego ¡qué dura va para quitarla!. He tenido que pedir ayuda a mi marido alguna vez para que la desbloquee. Ya sé que yo tengo poca fuerza pero ¿por qué tiene que ir tan dura? ¿por qué no quitan esa maldita opción que no creo que use casi nadie?...  en fin... que me pone de los nervios....

En general estoy muy satisfecha con el UppaBaby. Es un carrito que nos está dando un resultado genial y que sin duda volvería a comprar de nuevo.

Bueno, os dejo los comentarios para que nos digáis vuestra opinión y, los papás que ya lo habéis probado, vuestras impresiones después de un tiempo de uso :)

Bienvenida al club de las madres sufridoras

"Bienvenida al club de las madres sufridoras": esto es lo que me dijo mi madre hace apenas unas semanas, estando yo aun aturdida y tratando de digerir torpemente qué significaban los resultados del triple screening que me habían dado esa mañana.

Hay otra frase que había leído anteriormente que me vino a la cabeza en ese momento: "Tomar la decisión de tener un hijo es trascendental. Se trata de decidir que tu corazón caminará siempre fuera de tu cuerpo." (Elisabeth Stone)

Creo que describe muy bien las preocupaciones de las mamás. Desde el momento en el que eres consciente de que una nueva vida se está desarrollando dentro de tí, un torrente de preocupaciones (unas infundadas y muchas totalmente absurdas) empiezan a recorrer tu cabeza. De repente eres consciente de que tienes una responsabilidad muy grande de proteger a tu hijo, y cambia totalmente la perspectiva y las prioridades. Una parte dentro de cada futura mamá cambia. Dejamos de pensar en nosotras mismas y procuramos hacer todo lo posible para que ese pequeño que sabemos que está ahí tenga todo lo que necesita.

Aun antes de nacer, la preocupación por el pequeño nos invade. Hay siempre unos segundos eternos en los que se hace el silencio en cada revisión médica hasta que escuchamos que todo sigue bien. Hay un momento todos los días en los que nos preguntamos si todo sigue su curso y cruzamos los dedos para que esté bien y no venga al mundo antes de su momento. Hay un momento todos los días en los que notar una patadita (aunque sea fuerte y nos duela) nos hace respirar tranquilas al saber que nuestro pequeño crece fuerte dentro del vientre.

Y supongo que esto seguirá cuando el garbancito nazca. A partir de ese momento las preocupaciones serán otras, e irán evolucionando conforme el niño crezca: que no se enferme, que tenga amigos, que no se caiga del columpio, que no sufra, que le acepten en la universidad que quiere, que sus hijos nazcan sanos, ...

Porque una mamá (y un papá), desde el momento en el que saben de la existencia de su hijo, se convierten en ese mismo momento en madres y padres sufridores. Y eso dura toda una vida...


Ecografías por la Seguridad Social o por clínica privada

Al hacer el seguimiento del embarazo, las ecografías juegan un papel muy importante. Aunque no son infalibles, sí que son capaces de detectar un gran de número de alteraciones en el bebé, en la placenta o en el útero.

Sin embargo, es algo diferente el trato recibido haciéndolas por la Seguridad Social que si las hacemos en un centro privado. La gran mayoría de estas diferencias sin embargo dependen de la profesionalidad del médico que te toque.

Hasta ahora llevo tan sólo 4 ecografías: 3 de ellas por la seguridad social y una en un centro privado:
  • Confirmación del latido en la semana 8. Fue una ecografía vía vaginal rapidita, en la misma consulta habitual del ginecólogo que me lleva en la Seguridad Social. Esta ecografía no la realizan siempre, hablando con otras mamás de mi misma comunidad autónoma descubrí que fui de las pocas que se la hicieron. Creo que en este caso fue más cosa de la dedicación de mi ginecólogo que quería comprobar todo bien en mi primera visita que de los protocolos marcados.
  • Ecografía de las 12 semanas. Esta es la primera de las ecografías que se hacen siempre en el embarazo y forma parte de la prueba del triple screening. Me la hice también por la Seguridad Social. En este caso el médico que nos la hizo era un poco "cenizo", y apenas nos enseñó nada ni nos dijo nada por más que le preguntamos. Salimos con más dudas de las que entramos, y parecía tener más prisa por echarnos que por atendernos y hacer bien la ecografía. Apenas duró 3 minutos y no nos dio ninguna explicación de nada. No sé si será buen médico o malo, pero el trato con el paciente fue pésimo y salimos bastante desconcertados por no saber si todo iba bien.
  • Ecografía morfolófica de las 20 semanas. También por la Seguridad Social. Es la segunda de las 3 ecografías obligatorias. En este caso nos la hizo mi ginecólogo, y estuvo un buen rato mirando todo mientras nos explicaba lo que veía. Al final nos atendió muy bien a todas las preguntas que le hicimos sobre la ecografía y sobre nuestras dudas generales sobre el embarazo. 
  • Por último, también hemos hecho una en un centro privado, a las 16 semanas, morfológica, únicamente para confirmar que estaba todo bien. En esta ecografía estuvo un buen rato mirando y comprobando todo y salimos muy contentos .


Las principales diferencias que encuentro entre hacer las ecografías en un centro privado y por la Seguridad Social son:
  • En los centros privados suelen dejarte escoger médico. De este modo, los médicos de los centros privados se esfuerzan mucho en tratarte de forma humana y atenderte bien (es la única forma de preservar sus clientes y de que sigas pagando por sus servicios o escogiéndoles a ellos dentro del cuadro ofrecido por el seguro). En cambio, por la Seguridad Social, te toca el médico que te toca. Te dejan escoger el ginecólogo, pero cuando vas a la ecografía te encuentras con el médico que le toca esa tarea ese día. En este caso puedes encontrarte con grandísimos profesionales, con un espectacular trato al cliente y bien preparados, o puedes encontrarte con médicos bordes que no les importa lo más mínimo los pacientes. 
  • Igualmente, depende del centro, tiene profesionales muy especializados en ecografías que son capaces de detectar al vuelo cualquier alteración, y hay profesionales muy malos incapaces de interpretar cualquier anomalía en la ecografía.
  • Los centros privados normalmente no están tan saturados como los públicos y dejan más rato entre una visita y otra. Entiendo que un médico de la Seguridad Social que tiene que atender a un paciente cada 5 minutos tenga un nivel de estrés mucho mayor y necesite despachar a los clientes más rápido que uno que sólo tiene una cita cada 20 minutos. Esto hace que los tiempos de espera por la Seguridad Social sean más largos y que, si todo parece normal, no se detengan más tiempo del necesario en hacer comprobaciones extra.
  • Los medios técnicos son muy importantes. En este caso de las ecografías fue vergonzoso comprobar cómo en el centro privado tenían un aparato que daba mil vueltas al ecógrafo de la Seguridad Social. La ecografía por la Seguridad Social la hicimos en el hospital que es de referencia en mi provincia, y aun así era muy muy viejo, y con imágenes con menos resolución. La pantalla era pequeña y el médico tenía que ponerse un poco de lado para verla. La sala en este caso estaba pobremente equipada. En cambio, en el centro privado (que era un centro especializado en ginecología pero tirando a chiquitín, con apenas 7 médicos en plantilla), el ecógrafo era último modelo, con mucha resolución, capacidad para sacar imágenes en 4D, mostraba de diferentes colores todo en lo que la gine tenía que fijarse, ... una maravilla. La pantalla era grande, y teníamos enfrente una pantalla enorme para que los papis viéramos al pequeñín todo el rato. Sé que más importante que los medios técnicos es la maestría del ginecólogo para interpretar las imágenes, pero claro, si tienes unas imágenes con más resolución, que las ves más grandes, y que el aparato te deja medir sobre la marcha y hacer más cosas, entiendo que el mismo profesional es capaz de "ver más y mejor".
  • En la clínica privada nos dieron impresas un montón de fotos de nuestro churumbel. En la Seguridad Social en cambio no, sólo una foto del día de la confirmación del latido (en la que no se ve apenas nada, era demasiado pequeño), pero en las otras 2 ecografías no nos dado imágenes. No es lo más importante al ir a hacer una ecografía, pero reconozco que como futuros papás se nos cae la baba con estas fotos y no paramos de mirarlas. Es un recuerdo que nos gusta mucho tener.
  • Las ecografías por lo privado suelen durar más tiempo. Aunque depende del médico y de lo que vaya encontrando, suelen ser más minuciosos y dedicar el tiempo que sea necesario en las privadas, mientras que en la Seguridad Social la saturación y el poco apoyo que reciben los profesionales les pasa factura a la hora de poder dedicar el tiempo necesario a cada paciente.
  • En la Seguridad Social si todo va bien hacen 3 ecografías, en las semanas 12, 20 y 33. Por lo privado suelen hacer muchas más ecografías (muchas veces una en cada visita de revisión). Lo bueno de las clínicas privadas es que puedes pedir una ecografía en el momento que quieras, y en la Seguridad Social no, sólo se hacen las del protocolo. En nuestro caso, con la incertidumbre que nos crearon los resultados del triple screening, poder hacer una ecografía y ver que todo estaba bien en la semana 16 fue un alivio. 

En conclusión, que cada sitio tiene su parte buena y su parte mala. Mi experiencia en la Seguridad Social está siendo muy buena, aunque gran parte esa experiencia se la debo a mi ginecólogo que es bastante bueno y humano. El trato en las clínicas privadas suele ser excepcional, mejor que en la Seguridad Social la mayoría de las veces, pero tenemos que valorar los medios que cada uno tiene, el tiempo capaz de dedicar a cada paciente. Como profesionales mi ginecólogo de la Seguridad Social es muy bueno, y la que busqué para la ecografía por lo privado también lo es. Pero sé que es cuestión de suerte...
En las clínicas privadas por supuesto el trato es buenísimo, suele haber de todo con los médicos, pero es posible encontrar clínicas con muy buenos profesionales, y los medios técnicos son mejores en general.

Yo estoy encantada con llevar mi embarazo por la Seguridad Social. En mi provincia funciona todo bastante bien y estoy muy contenta. Reconozco que he tenido suerte con los médicos y matrones. No tengo seguro privado, y por lo tanto, si quiero algo fuera de ahí tengo que pagarlo. Ahora bien, en cuanto surge la mínima duda, no me importa pagar para ir a un centro privado a que me den otra opinión o queme hagan las pruebas necesarias que no ofrezca la Seguridad Social. Creo que para eso está el dinero, y pudiendo permitírnoslo, voy a buscar siempre que haga falta lo mejor para mi churumbel. Si me hubieran tocado otros médicos más bordes o tuviera cualquier duda no dudaría en recurrir a clínicas privadas.

Creo que es una suerte que tengamos un sistema de Seguridad Social tan bueno, y me da una inmensa pena comprobar que a estos médicos les faltan a veces los recursos que tienen las clínicas privadas o tienen que hacer mil horas extras y andar estresadados porque cada vez les aprietan más y no cubren bajas. Espero que no se desvanezca esta sanidad por la que se ha trabajado tanto tantos años. Pero bueno, de eso mejor hablaré en otro post.

Escoger carrito de bebé - Cosas a tener en cuenta

Bueno, pues ha llegado el momento de empezar a decidir las primeras compras del bebé: en concreto, el carrito. Creo que es la compra más difícil (o al menos la que más nos va a costar a nosotros). Exige un desembolso económico bastante importante, y hay muchísimas opciones.

He pensado en poner aquí en orden todas las cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de escoger el carrito del bebé.

Lo primero que me ha quedado claro es que no existe un carrito de bebé perfecto para todos. Cada uno tiene sus cosas y depende de cómo sean los papás y el ritmo de vida que lleven, y mil cosas más, siempre habrá uno que se adapte mejor a nosotros. Es una elección bastante personal y en la que hay que tener en cuenta qué es lo que nosotros necesitamos/deseamos más que lo que nos dicten las modas.

Respecto al precio no queremos un carrito excesivamente caro si es posible, aunque sí que tenemos en cuenta que el carrito del bebé nos va a acompañar todos los días durante casi (o sin el casi) los 2 primeros años del bebé, y por lo tanto, conviene que sea lo más cómodo y resistente posible. Hay carritos desde 300 euros hasta 1500 euros. La calidad de los de 300 euros en general se aprecia bastante más baja que los más caros, pero entre uno de 700 y otro de 1200 euros muchas veces no se aprecian grandes diferencias.

Respecto a las piezas básicas se puede escoger. Nosotros estamos mirando principalmente los que llevan 3 piezas: capazo, sillita y grupo 0+ (silla compatible con el coche), aunque también parecen interesantes algunas opciones en las que lleva el capazo y la sillita, pero el capazo se convierte fácilmente en el grupo 0. Otra opción que tenemos es coger capazo+sillita y luego comprar un grupo 0 aparte, aunque en este caso suele salir más caro (comprar el carrito con las 3 piezas en vez de 2 suele salir unos 100 euros más barato, pero luego si compras el grupo 0 aparte suele costar algo más de eso).  Que el grupo 0 lo puedas acoplar tanto al coche como al carrito me parece una ventaja (si se queda dormido en el coche o en el carro no tienes que despertarlo), aunque tampoco llega a ser la panacea: recomiendan que los bebés no estén sentados en el grupo 0 más de 2,5 horas (por la espalda), así que no sustituye al capazo ni mucho menos.
A la hora de escoger el grupo 0 más adecuado hay que mirar si nuestro coche tiene Iso-fix (un sistema de anclado que llevan desde hace unos años todos los coches) o si no lleva cómo se ancla la sillita grupo 0 a nuestro coche, y escoger una que sea compatible con nuestro coche y con los coches en los que vaya a ir el peque (abuelos, etc).

Respecto al espacio, tenemos bastante suerte, y es que no nos va limitar demasiado: el ascensor de nuestra casa no es especialmente pequeño, por lo que cabría casi cualquier carrito sin problemas, y en casa tenemos bastante espacio para dejarlo. Además, el maletero del coche es bastante espacioso, así que el tamaño plegado tampoco será un problema mientras que no nos compremos un carrito tipo camión-monstruo.

A la hora de mirar las ruedas nos están gustando los que tienen ruedas de tamaño mediano. Las ruedecitas demasiado pequeñas son sobre todo para ciudad. No tenemos pensado meternos campo a través con el carrito, aunque quizá alguna vez por parques y alguna pista en buen estado sí, así que unas ruedas un poquito más grandes nos pueden ayudar en esos casos. Hay unos con unas ruedas enormes y super amortiguación, auténticos carritos de bebé todo-terreno, pero en nuestro caso, y aunque nos gustan bastante, los hemos descartado porque pesan mucho más y al plegarlos suelen resultar demasiado aparatosos. Respecto al número de ruedas, algunos modelos tienen 3 y otros 4. Los de 3 ruedas se manejan un poco mejor (giran mejor), pero los de 4 también giran muy bien. Uno que probamos de 3 ruedas me dio la impresión sin embargo de que iba a ser más complicado subir con él las escaleras (el punto de apoyo mientras levantas la parte de atrás se queda en una sola rueda y se va a los lados), así que creo que mejor con 4 ruedas.

El chasis importa que sea ligero y resistente. En muchos te dicen el peso y los kilos que aguantan. Además, hay un montón de sistemas de plegado. Es bueno que sea fácil de plegar (sobre todo si usamos mucho el coche con el bebé). Muchos insisten en que se pueden plegar con una sola mano (supongo que será útil llegado el momento), y en que se aguantan de pié una vez plegado. La mayoría ocupan un espacio parecido una vez plegados, aunque hay unos que por la forma pueden encajar mejor en un sitio u otro (algunos los puedes meter por ejemplo detrás del asiento de los papás y otros se quedan más con forma de maletero). Además, unos se plegan con la sillita incluída, y en otros siempre te obligan a separar la sillita del chasis para plegarlo.
Algunos llevan el freno en la mano y otros en el pie, pero no parece que haya grandes diferencias.
En nuestro caso, como la diferencia de altura entre el papá y yo es bastante grande, nos interesa un carrito que se pueda adaptar a la altura que cada uno necesitamos.

Las cestas para llevar otras cosas dependen mucho del carrito. Algunos tienen una cestita muy pequeña, otros ni siquiera llevan, y otros llevan cestas realmente enormes. En los que no tienen suelen venir con bolso. Sí que veo útil tener un espacio, aunque sea pequeñito, para llevar pañales, ropita de repuesto para el bebé y alguna cosa necesaria. Algunos tienen un acceso muy fácil, pero en otros no parece nada sencillo acceder (hay que agacharse y meter la mano por debajo del capazo).

Sobre los complementos, hay de todo. La mayoría vienen con lo básico+burbuja y en ocasiones el bolso, y luego aparte tienen un catálogo extenso de compatibles: sacos, mantitas, mosquiteras, bolsos, ... Sin embargo otros modelos vienen super equipados con un montón de complementos. Esto lo estamos teniendo en cuenta a la hora de valorar el precio: no es lo mismo gastarte X euros en un carrito que viene con todos los complementos y en el que ya no tienes que comprar nada más que gastarte eso mismo y luego tener que comprar un montón de cosas aparte que suben mucho el presupuesto.

Y luego viene el tema de los tejidos: unos más amorosos, otros más resistentes, otros más calientes, unos son desenfundables y se pueden meter en la lavadora, ... Y esto de todos los colores posibles. A nosotros nos gustan más los colores vivos o claritos. Los colores muy oscuros están descartados (en agosto supongo que un capazo azul oscuro puede llegar a coger muuucho calor dentro si tienes que caminar al sol).

Sobre la capota hay algunos que se puede bajar bastante, así si un día de lluvia nos pilla sin la burbuja no habría problema. Es importante que la tela que llevan tenga un buen factor de protección solar (los que lo indican suelen tener protección 50), es decir, protegen al niño de casi todos los rayos UV. Como a nosotros nos toca llevar el capazo en agosto y va a hacer calor sí que nos han gustado más los capazos que tienen un poco de ventilación (a algunos les puedes abrir una ventanita para que corra un poco el aire). En las sillitas algunos llevan también una ventanita para que, aunque lleves al niño mirando hacia adelante puedas abrirla y verle cómo va.

De tamaño y peso máximo, y viendo cómo de alto es el papá y el tamaño de los sobrinos, todo hace preveer que nuestro bebé va a ser grandullón. Así pues, estamos mirando también que la sillita sobre todo sea tirando a grande y aguante un poquito más de peso, igual que el grupo 0 (que queremos que sea 0+ que aguantan hasta los 13 Kg). Cuanto más tiempo nos aguante, mejor. El capazo no creo que lo llegue a llenar (la mayoría de los niños empiezan a ponerse tiesos en el capazo antes de que les de tiempo a que se quede pequeño).

Estamos preguntando también cómo funciona la garantía con cada marca. En la tienda suelen saber cómo va en cada caso, cuánto tiempo cubre y sobre todo, si ponen muchos problemas o no.

Quiero ir preparando unas poquitas entradas con los principales carritos candidatos. De momento, seguro que mientras sigamos mirando esta lista se me va ampliando mucho... ¡Nunca hubiera pensado que la elección de un carrito de bebé fuera tan compleja! De todos modos, supongo que, como siempre, nos comemos mucho la cabeza y luego todos los carritos de la misma gama dan resultados parecidos, pero es que cuestan tanto dinero que daría mucha rabia equivocarse en la elección...