34 semanas de embarazo

Pues sí, esto ya va volado, y acabamos de hacer las 34 semanas.

Esta semana se ha caracterizado sin duda por el relax... El lunes me dieron ya la baja, y he aprovechado para descansar y estar tranquila. No pensaba que me fuera a ir tan tan bien este descanso. Ahora apenas tengo contracciones, ya no noto tanta presión en el útero, estoy durmiendo mucho mejor, ... Es decir, estoy mucho mejor en casi todo. La espalda es lo que no me ha ido a mejor, me temo que el lumbago hasta que no de a luz no se pasará, aunque es diferente poder cambiar de posición siempre que quiera que tener que estar trabajando tantas horas. Y mi estado físico ha mejorado ligeramente, pero ahora poquito a poco... hoy he podido andar ya 30 minutos, lejos de lo que estaba andando hace unas semanas (más de una hora al día), pero mucho mejor que los tristes 5 ó 10 minutos que aguantaba la semana pasada. El peque además parece algo más tranquilo, se mueve de forma más tranquilota, no sé si es porque está más tranquilo o porque ya se le queda pequeño, pero aun así creo que le estoy transmitiendo menos nervios. Así que estoy super contenta con mis progresos y con el bendito descanso que me ha sentado fenomenal.
Aunque no tuviéramos nada grave, debería ser obligatorio pasar unas pocas semanas de descanso antes del parto porque realmente se nota. Igual que la semana pasada pensaba que si me pusiera de parto en cualquier momento no podría aguantarlo, ahora veo que sería capaz de aguantar todas las horas que me pusieran por delante.

Hace un par de días fui al gine, y me hizo una nueva ecografía. El peque ya está en 2.100gr, chiquitín dentro de la normalidad. Y está bien colocado y todo bien :D
Sigue moviéndose, aunque ya más despacio, se nota que no cabe bien. Le han dado un montón de ataques de hipo esta semana. A ver si se va engordando bien estas semanas que le quedan. Para bien debería engordar aun 1,4 Kg ¡es mucho para tan pocas semanas! Estoy pensando que habíamos sido muy optimistas al comprarle la ropita, pensábamos que iba a ser tirando a grandote, pero viendo esto le va a sobrar pijamita por todas partes. Ya veo que nada más nacer tendremos que encargar a alguien que nos compre ropa más pequeña, jeje.

Hemos puesto ya una lavadora con todas las cosas que van a estar en contacto con el chiquitín: sábanas, colcha, ropa, ... Así que ya solo nos queda recogerla bien y hacer la maleta para el hospital, que aun no la tenemos hecha. ¡Ya no queda nada!

Visita al ginecólogo semana 33

Hoy he vuelto a tener visita con el ginecólogo. Se empieza a notar en el hospital la llegada de las vacaciones, y como mi gine no estaba me ha visto otro diferente, que encima llevaba un montón de retraso. Era el mismo que me había hecho la ecografía de las 12 semanas, y que en su momento me disgustó mucho el trato tan seco que nos dio y que no nos explicara absolutamente nada y casi ni nos mirara a la cara. Hoy sin embargo estaba mucho más majo y nos ha explicado todo mucho mejor :D, así que estoy contenta.

Lo primero que ha hecho ha sido revisar los últimos análisis de sangre (todo seguía bien) y los últimos datos que había apuntado la matrona en la última visita.

Y después, ¡el mejor momento!. A ver al peque en la ecografía. Ha mirado que la placenta estuviera bien, que el cuello del útero no estuviera dilatado, que el cordón umbilical estuviera bien y que el peque tuviera suficiente líquido amniótico.
Y luego le ha hecho un repaso rápido al chiquitín: los latidos del corazón, todas las medidas y cómo estaba colocado. Nos ha dicho que es "un gran varón", así que no hay dudas con el sexo y no tendremos sorpresa, jeje.

ginecologo semana 33 embarazoPesa ya 2.100 gr. Está en el percentil 30, es decir, es un poco pequeño pero dentro de la normalidad. Me ha dicho que seguramente si ahora estaba algo más tranquila cogería algo más de peso (el papá es super grandote así que supongo que el peque aun tiene que subir ese valor un poco). Está ya colocado boca abajo y de forma lateral, la columna en mi lado derecho y las piernas en el izquierdo (es como ya pensaba yo que estaba por las patadas que me da), así que muy bien, ya sólo le queda encajarse.

Me ha dicho que si volvía a tener tantas contracciones como la semana pasada tenía que ir a urgencias. Igual fui un poco tonta de no ir entonces, pero como no me dolían, aunque molestaban no les di demasiada importancia. Bueno, por lo menos ahora con el reposo llevo unos días con muy poquitas, así que espero no tener que aparecer por allí.

Y para terminar me ha dado un montón de consentimientos que tenía que leer y firmar. Pero un montón bien grande... Ya tengo entretenimiento.

Ahora tengo que pedir cita con el anestesista, ir un día a hacer electrocardiograma, análisis de sangre y volver a ver al gine ya en la semana 37. De momento el lunes tengo cita otra vez con la matrona, así que cada vez tengo la agenda más ocupada.

Oficialmente de baja

Pues sí, ya estoy oficialmente de baja por lumbago.
Llevaba ya un par de semanas con dolores cada vez más fuertes de espalda. Había estado con la espalda a vueltas más de dos meses, pero hasta hace unos días la había podido calmar haciendo la tabla de estiramientos que me dio la fisio, cambiando de posisión y de silla cada poco rato y cuidándome un poco más.
Pero ya había llegado un momento en el que sentía que no podía seguir así,...

Pensé en tomar paracetamol para ver qué tal, ya que es uno de los pocos medicamentos que dicen que se pueden tomar en el embarazo, pero me acordé de que mi médico me dijo que no me tomase nada sin consultarle, así que fui a verle, a ver si le parecía bien el paracetamol, si me podía mandar al fisio de la seguridad social o darme algo que me sirviera para aguantar al menos una o dos semanitas más mientras cerraba todo en el curro y así me quedaría sólo un mes que ya lo veía más factible.

Y nada más verme ya me dijo que a ver cuándo cogía la baja. A mí me parece aun un poco pronto, si el peque nace cuando le toca me queda un mes y medio y me parece demasiado tiempo para estar sin hacer nada. Yo no quería apurar hasta el final, quería descansar al menos un par de semanas antes de dar a luz como poco para prepararme para el parto y coger fuerzas, pero mes y medio es demasiado. No sé si sabré estar quieta tanto tiempo.

Por otra parte, aunque lo veía mucho tiempo tampoco veía ya mucha elección. Cuando no eres capaz de estar más de una hora seguida sentada en la silla esto de trabajar en oficina se hace imposible.

Y ya lo que me convenció del todo, la recomendación del médico: no la cojas ya sólo por tí, llevas a un niño que aun sería prematuro si nace ahora y tendría más problemas. Cógela por él, con tantas contracciones y estrés se te va a adelantar el parto y te arrepentirás. Aparte de que con esa espalda no vas a aguantar más de una semana.
Esa fue la frase definitiva. Mi niño es mi fibra sensible. Fue decir eso y pedirle por favor que me la diera ya mismo. Mi médico es muy amigo de mi familia y siempre se ha preocupado mucho por nosotros, así que enseguida me ha explicado todos los papeles a hacer y me ha dado unas últimas recomendaciones para terminar con bien lo que me queda de embarazo.

Ahora me siento rara. Nunca me había cogido una baja. Y ha habido veces que he estado muchísimo peor que ahora por diferentes motivos (gripe, dolor de tripa, ...) y no he dejado de trabajar, como mucho he pedido trabajar desde casa. Pero ahora es diferente, no estoy realmente tan mal, pero al peque le va a ir bien que repose y se me calmen un poco las contracciones. Así que lo primero es lo primero, y en estos momentos toda mi existencia rota entorno a este chiquitín. El trabajo puede esperar.

Ahora tengo un mes y medio para reposar, descansar y prepararme para la llegada del peque. Tendré que buscarme nuevas ocupaciones tranquilitas que pueda hacer este tiempo porque me voy a aburrir como una ostra sino. De momento hoy ya me he echado una super siesta y me he relajado toda la tarde, que me ha venido fenomenal.
A ver el jueves qué me dice el gine, porque aunque ya me veía yo que estas contracciones cada vez más fuertes no eran como las anteriores, la verdad es que ahora no paro de darle vueltas a la cabeza con qué pasaría si se adelantara. Lo que me ha dicho el médico me ha dejado un poco descolocada. El caso es estar preocupada siempre... en fin.... cómo es esto de estar esperando...

33 semanas de embarazo

¡Hola chiquitín! Aquí seguimos una semana más y ya hemos cumplido las 33.

Menuda semana que llevas, no has parado ni un momento! Eso de que cuando crecéis ya no os movéis tanto porque no hay espacio en tu caso es totalmente falso. No has parado en toda la semana de dar patadas y recolocarte, aunque eso sí, llevas ya unos días en la misma posición más o menos, con la cabeza un poco más abajo en el lado derecho y el culete arriba a la izquierda. Espero que ya te quede poco para colocarte en tu posición definitiva. De momento estás cerca ya...

Toda esta semana he estado con la tripa llena de bollos que se iban desplazando. A mí me daba la risa al sentirte y al papá le ha encantado sentir la marcha que llevas.


Por lo demás, ha sido una semana más... pero con molestias en aumento. Me empiezo a notar pesada, con mucha presión sobre la pelvis, un dolor de espalda horrible y con dificultades para moverme con soltura. He notado que a nivel de estado físico estas dos últimas semanas me han pasado una factura muy grande: hace algo más de 10 días estábamos saliendo a andar 5-6 km todos los días, y ahora no llego ni a los 500 metros y ya estoy que no puedo más, me duele todo y tengo que volver medio arrastras y resoplando. Estamos llegando ya a unas semanas en las que cada día se nota.

En el trabajo empiezo a notarme realmente mal con el tema del lumbago, así que no sé cuántos días más aguantaré. Estar 8 horas al día sentada no me sienta nada bien. Me parece aun un poco pronto para pedir la baja, pero por otra parte veo que así no puedo estar más tiempo. Encima, si se adelantara el parto, me iba a pillar tan tan cansada que iba a ser imposible colaborar lo más mínimo. Tengo que pensar aun qué hago... pero vamos... o mejoro o va a ser cuestión de días. Tengo que pensar que ya no soy solo yo, sino que cuenta la pequeña personita que se está terminando de formar y necesita también reposo. De momento estoy dejando en el curro todo atado al final de cada día por si acaso tengo que dejarlo de un día para otro.

Por lo demás, estoy super ilusionada. Este finde acabamos de hacer alguna comprita más para el peque (bodys, pijamas, un saquito fino, un balde para el cambiador, otra toalla y otro juego de sábanas). Ahora ya sólo nos queda comprar un par de cosas de farmacia, lavar todo y preparar la maleta para el hospital y ya tendremos lo imprescindible listo para cuando llegue el momento.

El sábado estuvimos otra vez de boda, aunque yo sólo me pude quedar a la comida, pero el papá se quedó y disfrutó de lo lindo. Estuvimos recibiendo muchos consejos de los otros invitados que habían sido papás recientemente. Como a nosotros de momento todo esto nos suena a chino, nos vienen bien estos consejos de papás que han experimentado con todas las marcas de pañales, cacharros disponibles y tácticas de todo tipo. Algunas de las cosas que cuentan nos quedan tan lejos que ni siquiera nos las habíamos planteado. ¡Menos mal que los niños nacen a prueba de padres primerizos!

Esta semana tengo cita otra vez con el ginecólogo, para hacer la última de las ecografías importantes del embarazo. En esta nos dirán cómo se prevee el parto, cómo está colocado el peque y cuál es la posición de la placenta, el cordón, etc. Tengo ganas de volver a ver al peque una vez más.

Los calambres en el embarazo

Nunca antes de quedarme embarazada había tenido calambres. Pero ya se me ha pasado la suerte,... incluyo ya a mi lista de pequeños achaques a estos indeseables...

Llevo ya varias noches en las que no me libro. Si no se me sube el gemelo, lo hace el puente del pie, y sino el muslo. Y sino uno detrás de otro. Normalmente dan cuando más agustito estoy durmiendo, a eso de las 4 de la mañana.
Y me despierto con un dolor tremendo. Algunos días incluso medio gritando porque no puedo más, hecho por el cual casi le da un yuyu a mi marido el primer día que pasó pensando que me estaba poniendo de parto al oírme quejarme tanto.

El caso es que con el embarazo la circulación funciona peor, las hormonas revolucionan todo, se retienen más líquidos, el bebé presiona la pelvis haciendo más difícil la circulación... es decir, se dan unas circunstancias por las que estos calambres son muy comunes.

Cuando da un calambre dicen que lo mejor es intentar estirar el músculo. Pero no es tan fácil... duele y la pierna se me queda muy agarrotada. Luego, una vez que se pasa intento andar un poco para que se estire. Pero aun así, al día siguiente me levanto medio coja y sigo un día o dos dolorida.


Para evitarlos recomiendan:
    calambres embarazo
  • Hacer ejercicio moderado para activar la circulación
  • Tomar alimentos ricos en magnesio y potasio: kiwis, plátanos, chocolate, verduras de hoja verde...
  • Beber bastante agua
  • Tomar lácteos y alimentos con vitamina E (frutos secos por ejemplo)
  • Acostarse sobre el lado izquierdo para que la circulación funcione mejor
  • Dar pequeños masajes en las piernas
  • Hacer estiramientos por la noche
  • Evitar estar sentada mucho tiempo

El hecho es que yo ya estaba haciendo todo esto que dice en la lista (salvo lo de no estar sentada mucho tiempo, que trabajando en oficina es inevitable), y nada, que me siguen dando...¿conocéis algún otro consejo para evitar los calambres?

Mi parto (probablemente) no será un parto respetado

Si hay algo que me ha quedado claro de las clases de preparación al parto es que en mi hospital no se lleva demasiado eso que llaman "parto respetado".

Y es algo que por un lado me asusta, y por otro sé que es inevitable y que debo empezar a hacerme a la idea desde ya.

Desde luego, yo no soy para nada de las de parir en casa. Necesito la confianza que me da estar en un hospital, que haya un quirófano al lado por si la cosa se tuerce, que haya médicos y ginecólogos cerca y dispuestos por si las cosas no salen como se esperan. Sé que voy a estar más tranquila en un entorno esterilizado y, aunque se me vaya a hacer muy pesado, estando en observación ingresada los primeros días después del parto. Estar en el hospital me va a transmitir tranquilidad.

Aun así, sí que me gustaría que mi parto fuera respetado. Que si las cosas van bien no me inyecten nada, que si estoy con ganas y todo marcha como debe me dejen moverme un poco, que no me sonden, que dejen tiempo para que los procesos naturales se desarrollen de forma natural, que me traten con humanidad y respeto ... Quiero un parto lo más natural posible pero teniendo un buen equipo de profesionales al lado y un quirófano cerca.

Pero por lo visto no voy a tener esa suerte. En mi hospital tienen una tasa tirando a alta de cesáreas, ya que hay gines (empezando por el que me lleva a mí el embarazo) que son de bisturí fácil. También es verdad que tienen una tasa de episotomías realmente pequeña (lo cual demuestra el buen hacer de las matronas).
Según nos han contado en las clases, nada más llegar te hacen un tacto, y siguen haciendo tactos cada muy poco tiempo durante todo el tiempo que estás allí. Debe haber varias matronas en cada turno y es fácil que te lleve más de una. Muchas veces ni se presentan, entran y te meten los dedos hasta dentro, esa es su forma de saludarte.
Te hacen pasar con el maldito camisón (el del culo al aire) desde la sala de exploración hasta las de dilatación y desde ahí al paritorio, y, por cómo está en mi hospital, eso implica pasar por un pasillo lleno de gente y una sala de espera.
Te ponen gotero, y monitores, por lo que no puedes moverte con libertad mientras dilatas. Las habitaciones de dilatación son poco más que un zulo: sin ventanas, muy pequeñitas... Nada de comer ni beber desde que entras por la puerta del hospital hasta que haya pasado todo (aunque tardes 2 días).
Por suerte, las prácticas de rasurar y de poner enema las han eliminado del protocolo (en otros hospitales aun las mantienen).
A cambio sí que te rompen la bolsa si no has roto aguas y hacen uso extensivo de oxiticina (¡un buen chute de oxiticina para todas!).
El papá puede pasar si es parto natural, pero no si es cesárea.
El paritorio tiene una luz muy fuerte, y sólo se puede parir en el potro. Además, siempre suele haber bastante gente. Es un hospital pequeño y debe ser frecuente que estés pariendo con el gine mirando, la matrona, la enfermera, varios estudiantes de enfermería, el celador, los de pediatría, el anestesista... vamos, que los partos son todo un espectáculo.
Suelen usar forceps, ventosas, etc con relativa facilidad. Muchas veces practican la maniobra de Kristeller.
Sí que es bueno que apuestan por el piel con piel, pero ya advierten: sólo si el bebé y la mamá están bien, sino se lo llevan a la sala de pediatría, donde puede ir el papá, pero no la mamá. También apuestan por la lactancia materna, pero tienen preparados bibes por si acaso...

En fin, que son partos en su mayoría altamente instrumentalizados, y en los que enseguida intervienen sea necesario o no lo sea.
Entiendo que parte de esos protocolos les permiten asegurar que no van a tener el más mínimo problema. Pero hay otra parte de esos protocolos que parecen un poco exagerados y demasiado intervencionistas.
Puedes hablar con el gine, proponer un plan de parto, ... pero sólo te aseguran que lo intentarán cumplir en la medida de lo posible, pero nadie garantiza nada. Dependiendo del turno y de cómo se desarrolle, hay diferentes personas, así que tus instrucciones se pierden entre tanta gente. No pierdo nada por intentarlo, así que lo haré, pero vamos, tampoco confío demasiado.
Sé que no va a ser la mejor manera de dar la bienvenida a mi bebé. Que igual dentro de unos años lo veo con perspectiva y veo que ha sido un error. Pero creo que tampoco va a suponer para mí un trauma demasiado grande tener un parto así siempre que me haga a la idea desde antes. Sé que muchas cosas me van a molestar mucho, pero también que ese día pueden pasar infinidad de cosas, que muchas saldrán como yo quiera y muchas otras no. Que el personal del hospital en general es bastante amable y que me van a tratar bastante bien.

El caso es que ya me estoy haciendo a la idea de que todo eso que contaba me puede pasar. Que no voy a tener un parto idílico de esos que cuentan a veces o que salen en las pelis...
Tampoco puedo escoger hospital (o no demasiado fácilmente al menos), ya que vivo en un desierto demográfico donde no hay ningún otro hospital a menos de dos horas en coche. Y eso de ponerme de viaje el día del parto me da pavor, aparte de que las otras alternativas a escoger a menos de 3 horas de viaje tampoco hacen partos respetados. Y tampoco me apetece dar a luz en una ciudad que no conozco y donde no tengo ningún apoyo familiar. Pariré en mi hospital... lo del viaje largo el día del parto no me mola nada.

Pero hay algo que sí que puedo hacer, y que de hecho nos lo han recomendado en las clases de preparación al parto: "si queréis que no intervengan tanto, aguantad en casa como leonas, cuanto más dilatadas lleguéis al hospital, mejor será". Siendo primerizas nos dicen que es casi imposible parir en casa sin querer, que si nos entran ganas de empujar y estamos completas siempre podemos aguantar las ganas el tiempo suficiente para llegar al hospital (que ese era mi miedo, aguantar en casa demasiado y que no nos diera tiempo). La verdad es que vivo muy cerquita del hospital, a apenas 5 minutos en coche, así que esta alternativa me parece viable (a priori).

Aquí estoy, mentalizándome desde ya para aguantar todo lo que sea posible las contracciones en casa.
Sé que siempre se pueden torcer las cosas, que puede venir el peque de nalgas (aun no está bien colocado), que puede que rompa la bolsa con aguas sucias y tenga que salir pitando al hospital, o que puede que lo tengan que inducir si el peque se encuentra tan agustito ahí dentro.
Pero si me pongo de parto natural, voy a intentar estar en casa el mayor tiempo posible. Lo ideal sería llegar ya casi dilatada, que entonces no te ponen ni oxiticina ni te dejan en la sala de dilatación-zulo, ni monitores, ni nada de nada... llegar y empujar. Aunque se intuye difícil. Eso de ser primeriza quizá me haga no saber valorar mi capacidad de aguante, y es fácil que ese día me venda fácilmente a cambio de una epidural.

Siempre que el peque se mueva para saber que sigue bien, sé que voy a intentar aguantar, y seguramente aguante bastante tiempo. Tal vez no el necesario, pero sí una buena parte. Mi marido ya me está preparando música para ese día y tengo en casa la pelota de pilates. A ver cómo de valiente estoy ese día, :D

32 semanas de embarazo

Pues sí, ya hemos llegado a las 32 semanas. Esto cada vez está más cerca.

Es curioso, pero hace un par de meses tenía planeado que a estas alturas ya tenía que estar todo listo, que con 7 meses de embarazo el peque podía llegar en el momento menos esperado. Ahora sin embargo, una vez que hemos llegado a este punto, siento que aun falta mucho, que el peque no va a venir así sin avisar... Aun no me veo preparada y veo muy lejos el momento del parto. Me encuentro bien, no he tenido ningún susto ni aviso, y el chiquitín tiene que aguantar ahí dentro 2 meses más.
Así que con esos pensamientos, seguimos con todo sin preparar y ninguna prisa por hacerlo. Ya me veo preparando todo el último día como siempre...

Esta semana eso sí, hemos hecho un par de compritas. Es la primera ropa que le compramos. Nos han dejado algo de ropa heredada, muchas cosas incluso de cuando mi hermano y yo éramos bebés. Pero tampoco creo que sólo con eso nos llegue y hay cosas que no nos gustan nada (demasiadas puntillas y lazos, faldones para niño, cosas así).
Así que le hemos cogido una cajita que va un gorrito de algodón, unos patucos, un body, unos pantalones y un babero. Y un trajecito chiquitín para los días que haga mucho calor.
El próximo fin de semana le cogeremos algún pijamita y algún otro body, y con eso, lo que nos han dejado y alguna cosita que nos regalen nos apañaremos.

Como tampoco sabemos cómo de grande va a salir, nos da un poco de miedo comprar ropa muy chiquitita que luego se nos quede sin estrenar, así que todo es para un poquito más mayor (a partir de 1 mes).

Ahora nos falta poner una lavadora con todo, para que esté limpito y listo para cuando nazca.

En cuanto a cómo ha ido esta semana sólo diré ¡¡¡maldito calor!!!. No he sabido valorar adecuadamente la suerte que he tenido de que este año no haya llegado hasta mitad de junio. Ha sido llegar el calor y de repente empezar a hincharme, a sofocarme y a pasarlo peor. Aun así lo estoy llevando medio bien porque por la noche refresca y aun he podido salir a andar (que me ayuda mucho a no hincharme tanto). Espero empezar a ir a la piscina en breves, a ver si así se me pasan mejor las tardes.

La espalda me empieza a pasar factura en cuanto estoy demasiado rato sentada o demasiado rato de pié. De todos modos, salvo algún día más malo, el resto lo llevo bien.

El peque se sigue moviendo, y, ahora si, llega a hacer bastante daño alguna vez con sus patadas. Encima no le gusta mucho la posición y no para de darse vueltas: tan pronto lo tengo atravesado de forma transversal en la barriga como se pone hacia arriba o hacia abajo. No parece importarle mucho que con estas semanas debería estar preparándose boca abajo para su salida triunfal, que él adopta una posturita nueva cada día. Ahora sí que le noto perfectamente dónde está. Donde pone la cabeza se nota un bollo muy duro, y en el culete otro un poco más pequeño. Y se nota dónde tiene las piernas por las patadas que da. Observando un ratito llego a saber dónde se ha puesto. El otro día tuvo un ataque de hipo, fue muy gracioso sentirlo.

Y esta semana pasada fue semana de médicos. La matrona me dijo que estaba todo bien, fuimos a pediatría a conocer el departamento y dejar nuestros datos, y tuve cita con el endocrino que me dijo que el hipotiroidismo está totalmente controlado. Esta semana ya no tengo ningún médico, y la que viene seguiré con la ronda: gine, matrona, ... Ahora ya me dan cita cada menos tiempo y la agenda se llena rápido.

¡Una semana más que pasa rápido y ya queda menos para verte!

Probando crema reafirmante corporal: Skin Method

Aprovechando que hace unos días nos proponían participar en una prueba de producto de las cremas de Skin Method decidí apuntarme.
El producto a probar es la crema reafirmante de esta marca.

La verdad es que, desde que estoy embarazada, no estoy teniendo mucha suerte con las cremas. Ya os contaba en esta entrada que de las dos antiestrías que había probado, la primera no había servido de mucho (me salieron un montón de estrías), y la segunda me había dado alergia. Una pena... parecía que el mundo de la cosmética se había puesto en mi contra de repente.

Además, con el embarazo ha cambiado mi piel, a saber: la piel de la cara la tengo más luminosa, pero a cambio me están saliendo más granos y las primeras manchas. En el cuerpo la cosa parece más estable, pero siempre tengo seca la piel en las piernas y brazos por más que me ponga crema. Nunca antes había tenido alergia a ninguna crema y justo ahora me daba alergia una crema supuestamente antialergénica. Parece que las soluciones que usaba hasta ahora no me valen ya. Hay que buscar algo nuevo, así que esta prueba de producto me viene genial para intentarlo con cremas nuevas.

Así pues, aquí voy, dispuesta a probar esta crema nueva que me han mandado, sabiendo que le pongo un buen reto por delante.



La crema a probar: Skin Method Body Solution
La publicidad de esta crema dice "Consigue una silueta firme y elástica en sólo 8 semanas. Esta crema reafirmante favorece la producción de colágeno y elastina.". Así pues, si esto se cumple, de que llegue el momento de dar a luz se supone que tengo que estar estupenda :D
De momento tengo poquitos días para probarla, así que os voy a contar mis impresiones a corto plazo, pero prometo actualizar esta entrada de aquí a 6 semanas y contaros qué tal se ha dado a medio-largo plazo.



13 días después...
He estado utilizando esta crema en brazos y piernas y en tripa, pecho y caderas y muslos. En la tripa y en el pecho la he combinado también con otras cremas hidratantes específicas de embarazo.
  • Empresa: la empresa que fabrica esta crema es Prima-Derm. Un punto a favor para ellos, son empresa española. Hace tiempo ni me fijaba en estas cosas, pero, con la que está cayendo con la crisis lo valoro mucho. Creo que podemos dar un buen impulso al país intentando consumir productos fabricados aquí, y más teniendo tan buenas empresas como esta que investigan e intentan innovar. Aparte de eso, me parecen una empresa seria y con buena trayectoria, así que me dan confianza los tratamientos que tienen.
  • ¿Dónde comprar estos productos? Me he fijado en las droguerías y perfumerías de mi ciudad y no las he visto (aun). Por suerte, tienen una tienda online recién estrenada: http://www.skinmethod.com/productos/ . Si queréis comprar podéis aprovecharos de la oferta que nos proponen: un 20% de descuento metiendo al hacer la compra online el código MADRESFERA
  • Resultados (firmeza y elasticidad) (4/5): Habiéndola probado unos pocos días estoy contenta con los resultados. Según dicen en la publicidad hay que esperar 8 semanas para ver el resultado completo, pero bueno, las primeras impresiones son buenas. El tacto de la piel después de aplicarla es muy suave, y con lo resentida que tengo la piel últimamente me da bastante sensación de alivio al aplicarla, sobre todo en el pecho (por las estrías que me salieron hace un par de meses) y en las piernas que las tenía muy secas. Se nota que la piel reacciona un poco al ponerla, y da un efecto frío y cómo que la piel se tensa un poco. Sobre la elasticidad, os diré que no hay mejor prueba para ver si una crema consigue elasticidad que la piel de la tripa de una embarazada de 7 meses. A mí me da bastante alivio cuando la aplico, y una buena prueba es que no me han salido estrías aun en la tripa y las que me habían salido antes en el pecho van mejorando poco a poco. En las piernas he notado el resultado también, la piel poco a poco se va quedando más suave y "dura".
  • Formato (4/5): esta crema viene en un bote duro de 200ml con un dispensador. A mí personalmente me gusta este formato porque es más sencillo coger la dosis adecuada y no pringas todo el bote mientras la extiendes. El dispensador funciona bien, no se atasca ni se queda con restos de crema. Es muy cómodo. Ahora bien, veo 2 peros posibles en un futuro (aun por confirmar cuando termine el bote)...: el primero, que al ser el bote duro y opaco hay que adivinar cuánta queda en el bote. El segundo pero es que no sé si cuando llegue al final saldrá toda la crema por el dosificador o habrá que desmembrar el bote. Ya os contaré...
  • Aroma (5/5): nunca pensé que diría esto de una crema, pero ¡me gusta como huele!. Tiene olor pero es muy suavecito y no empalaga nada. No sabría decir exactamente a qué huele pero me recuerda algo a flores y a menta, pero de forma bastante sutil. Mi marido dice que a él le huele como a aloe vera. No sabría decir... lo que es cierto es que es un olor fresquito y muy suave, no empalaga y es agradable.
  • Textura y aspecto (4/5). Es una crema que se extiende muy bien, no hace falta mucha cantidad para llegar a todo el cuerpo. Es bastante fresquita y se absorbe muy rápido en el cuerpo, así que puedes vestirte nada más ponerla porque no macha la ropa. Me ha llamado la atención el color: es rosita. Nada más extenderla la piel se queda suave y da un poco de efecto frío.
  • Relación calidad precio (4/5): En su tienda online la venden por 23.64 euros. El bote contiene 200ml, y la verdad es que cunde mucho porque se extiende muy bien. Me parece un precio bastante competitivo, ya que estamos hablando de una crema de gama alta y las cremas reafirmantes similares a esta suelen ser bastante caras.


Lo que os decía, milagros no hace, pero es verdad que aun a corto plazo se empiezan a notar resultados:
  • Nada más extenderla se nota alivio porque es muy fresquita y la piel queda suave y limpia.
  • A los pocos días se va notando la piel más suave, y en mi caso, en zonas altamente catastróficas (con estrías recientes o piel extremadamente seca) he notado que han mejorado un poquito y llevo la piel mejor.
  • Tendré que esperar a las 8 semanas para ver el resultado final de firmeza, pero de momento parece que la cosa empieza a funcionar y cada día se nota un poquito mejor.


Valoración final: ¡me ha gustado!

Os dejo el código de descuento para su tienda online: http://www.skinmethod.com/productos/body-solution/En la tienda tienen productos de 3 gamas: Body Solutions (entre la que se encuentra esta reafirmante), Age Solution (tratamientos para la edad) y Basic Solutions.



La polémica de los "chochitos de oro". Políticos y sanidad pública

Estos días hemos estado viendo en los medios de comunicación la polémica generada con las desafortunadas palabras del concejal del BNG, que llamó "chochito de oro" a la vicepresidenta del gobierno. Son palabras machistas, desafortunadas, soeces, y desde luego, nada apropiadas para una persona que representa a muchos ciudadanos y que está inmerso en un sistema supuestamente democrático.

Sin embargo, poco han entrado estos medios de comunicación en las cifras que motivaron ese comentario de tan mal gusto: las trabajadoras del congreso cuentan con ginecólogo privado gratis pagado con el dinero de todos, en donde no hacen nunca colas. Las trabajadoras del congreso no hacen uso del servicio de ginecología de la sanidad pública. Las trabajadoras del congreso no pasan por las mismas situaciones que las ciudadanas de a pie. Es inmoral.

Recortan en sanidad pública y al mismo tiempo se proporcionan a sí mismo seguros y médicos privados a cuenta de los impuestos de todos (entre ellos los impuestos de los que no nos podemos permitir para nosotros mismos un seguro privado).

  • ¿Cómo pueden empatizar conmigo si ellas nunca jamás han tenido que esperar para ser atendidas?
  • ¿Cómo pueden valorar cuánto dinero deben invertir en los servicios de los hospitales públicos si a ellas no les han dado nunca cita para 6 meses más tarde porque hay lista de espera?
  • ¿Cómo pueden decir que nos representan si ellas no han tenido que esperar más de 2 meses para saber si ese bulto que llevan en el pecho es cáncer? ¿si no saben ni sabrán lo que es la angustia y la preocupación?
  • ¿Cómo pueden hablar de condiciones de médicos y personal sanitario si no han visto, ni verán, a un matrón haciendo mil horas extra y atendiendo a la vez a sus pacientes y a los de su compañera enferma porque no cubren bajas?
  • ¿Cómo pueden aprobar presupuestos sanitarios sin haber oído al médico de cabecera decirte que ahora en el embarazo no hay tantas visitas al ginecólogo y no te van a hacer tantas pruebas como antes porque han recortado?
  • ¿Cómo pueden decir que el sistema funciona si una pequeña parte de mis impuestos van a parar a pagar el ginecólogo privado a estas señoras cuando yo no me puedo permitir un seguro privado?
  • ¿Cómo van a decidir lo que es más conveniente para ciudadanas como yo si nunca se mezclan con gente como yo?

No, no pueden... ellas son de la casta.
Nunca me encontraré con ninguna de ellas en una sala de espera abarrotada de gente.
Nunca serán atendidas por profesionales con demasiadas presiones y poco tiempo por paciente.
Nunca tendrán que esperar más de una semana para conseguir cita.
A ellas cuando están embarazadas les harán todas las pruebas necesarias sin escatimar, no como al resto de usuarias de la sanidad pública.
Ellas toman decisiones que afectan a la sanidad pública sin ser pacientes de la misma.
Lo dicho... es inmoral...


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Visita a pediatría

Hoy teníamos cita con pediatría. No sabía muy bien qué íbamos a hacer, porque nos habían citado en un aula.  Al llegar nos hemos encontrado con un montón de futuros papás que también iban a lo mismo.
Yo pensaba que nos iban a explicar los cuidados básicos del bebé, ya que en las clases de preparación al parto no nos habían contado prácticamente nada de eso, cosa que sí que hacen en otros hospitales. Pero nos hemos quedado sin esas explicaciones. Nuestro peque va a venir sin libro de instrucciones, jeje

Lo que hemos hecho ha sido poner en unas hojas todos los datos nuestros y del embarazo. Parecido a la información que apuntó en su día la matrona en nuestra cartilla de embarazo. Allí también teníamos que dejar las indicaciones iniciales para los primeros cuidados de nuestro bebé: si íbamos a dar lactancia materna, etc. Son las hojas que usan los pediatras del hospital para apuntar todo lo que pasa en los primeros días del bebé, y donde ellos irán anotando todas las pruebas que le hacen.

Luego nos han enseñado rápidamente unas cuantas fotos: cómo es el paritorio, cómo es la sala donde ellos ven a los bebés, cómo es el meconio, ... Nos ha explicado que, si es posible y no tienen que reanimar al bebé, intentan hacer el piel con piel desde el primer momento. Que si la mamá no puede porque está sedada o con algún problema entonces se llevan al bebé a una incubadora, pero que es mejor si quiere ir el papá a esa sala y hacer el piel con piel él.
También nos ha dicho que intentan respetar la lactancia materna, y que sólo ofrecerán el biberón si hemos puesto en la hoja que queremos lactancia artificial.
Y que es normal que el bebé pierda hasta un 10% de su peso en los primeros días y no nos tenemos que preocupar. Que la lactancia materna es dura al principio y hay que luchar por ella hasta que se instaura, pero que es el mejor alimento que le podemos dar al bebé. Aun así también nos ha explicado un par de consejos para preparar biberones...

Al peque le ponen la primera vacuna el primer día (con el consentimiento de los padres), y le hacen la prueba del oído el segundo. El tercer día le hacen la prueba del talón, pero hasta unos 15 días más tarde no nos mandarán a casa los resultados si está bien todo. Si alguna cosa sale mal en esta prueba nos ha dicho que nos llamarán cuanto antes al teléfono que hemos dejado de contacto para citarnos de nuevo y repetirla.

Sobre los reconocimientos que los pediatras le hacen al bebé mientras estemos en el hospital, nos ha dicho que depende mucho del pediatra que esté en ese momento. Que algunos te lo hacen en la misma habitación con la mamá, otros se lo llevan a una sala acompañado de los papás, pero que había alguno que simplemente se llevaba al niño y que luego lo devolvía y contaba lo que le había hecho. En este sentido nos ha explicado que están haciendo un esfuerzo importante para intentar no separar en ningún momento a los papás del bebé, pero que aun están en ello...

Y ahí ha acabado todo. Yo esperaba que nos explicaran cómo curar el ombligo, cómo bañarle, consejos varios... pero me parece que les tendremos que avasallar con preguntas los días que estemos en el hospital y después al pediatra del centro de salud.

¿Matrón o matrona?¿ginecólogo o ginecóloga?¿hombre o mujer?

Una de las cosas que más sorprende a nuestras amistades es que durante unos meses hemos tenido a un matrón hombre. Empezamos con una mujer, pero estuvo un tiempo de baja y nos pasaron a este otro. No sé por qué es, pero cuando ha salido el tema a todos les desconcertaba un poco y ponían caras raras "¿un matrón? qué raro, no?".
Además de eso, y aunque hasta ahora sólo había estado con ginecólogas mujeres, el embarazo me lo está llevando un ginecólogo.

Recuerdo que cuando fui a pedir cita con el gine a los pocos días de saber que estaba embarazada, la chica de la recepción me hizo la pregunta de rigor "¿te da igual que sea hombre?" Pues sí, la verdad es que me daba igual. Con que tenga el título de medicina me basta...

Con el matrón pasó lo mismo: "tu matrona está enferma, te podría pasar la cita con el matrón ¿te da igual ir con él o esperamos?".


La verdad es que no tengo queja ninguna con ellos. Es más, estoy super contenta de que me hayan llevado ellos lo que llevamos de embarazo. Creo que hemos tenido suerte. No tengo nada en contra con las ginecólogas o matronas con las que he estado, que me han tratado fenomenal también, aunque sí que he encontrado alguna diferencia. Es una muestra muy pequeña, pero esto es lo que les ha diferenciado en mi caso:
  • En general los hombres son algo más cuidadosos cuando "urgan" por ahí dentro. Ya me entendéis, jeje. Creo que no hace falta ser mujer para saber que es un lugar delicado y así hacer las cosas con calma. También me han explicado siempre antes de actuar: "te voy a hacer esto, relájate..." en vez de entrar a saco con el cacharro que sea sin avisar (como sí que han hecho ellas).
  • Ambos han sido super comprensivos con todo desde el principio, me han explicado todo con calma, me han examinado con delicadeza... Qué más da ser hombre o mujer, lo importante es ser empático. No es cuestión de sexos adivinar la cara de horror de una mujer cuando le explican las pruebas que le van a hacer o visualizar el miedo ante una situación desconocida y que te hace sentir frágil. Basta con tener humanidad y saber ponerse en el lugar del otro.
  • En estos casos, han sido siempre muy respetuosos, sabiendo esperar a que estuviera preparada. Creo que ellos saben que muchas mujeres van con tensión, y por eso siempre siempre corren las cortinas, ponen los biombos y esperan a entrar a que estés preparada y colocada. Las otras veces que me han atendido mujeres esto no lo han tenido en cuenta, y les daba igual que se abriera la puerta de la consulta y estuvieras medio desnuda, que no entendían que tal vez tuvieran que correr la cortina y conseguir un clima más discreto. 
  • En este caso del embarazo, me ha gustado que ellos han intentado involucrar al papá. Con la matrona o la gine mujer él se sentaba y no hacía nada, esperar sin más. Ni siquiera le dejaban pasar a ver la eco rápida o a escuchar los latidos. Con estos dos hombres en cambio le han dado un pequeño papel: le han dado la foto de la eco a él, le han pedido que aguante tal cosa, que me ayudara a colocarme, le han soltado algún chiste o le han encomendado tareas para el día del parto... Casi todo el rato han estado conmigo y me han preguntado a mí, pero me parece importante dar un poquito de relevancia al papi también, que con tantas ganas me acompaña a todas las consultas y es parte imprescindible de este proceso.
  • A mí no me ha pasado (aun). Pero es frecuente escuchar a las madres recientes como una matrona borde les amargó el día del parto con frases como "todas hemos parido y no nos quejábamos tanto" o "yo parí sin epidural y tu encima que la llevas me vienes con esas" o cosas así. Entender que cada parto es diferente y que cada mujer es distinta y lleva el dolor de diferente forma no creo que sea tan difícil. Muchas veces el querer extender nuestras experiencias personales al resto de personas nos lleva a esto. En este sentido, como el matrón o gine hombre no han vivido en primera persona qué se siente no hacen estas deducciones, se centran en ayudarte y listo.

Creo que ellos saben que se lo tienen que currar mucho más para conseguir nuestra confianza, y por eso se esfuerzan mucho más en el trato. Las mujeres en sus puestos no necesitan demostrar nada a nadie y con ser ellas mismas les basta (en unos casos son mujeres super simpáticas y agradables, pero en otros son auténticas brujas). La simpatía de nuestro matrón hizo que confiáramos en él desde el primer momento, cosa que no hubiera conseguido probablemente sin ese esfuerzo extra que le puso en parecer tan cercano. A nuestra matrona, que es maja pero más seca, le costó alguna visita más llegar a ese punto de confianza con nosotros.

Ellos tienen un camino con algún obstáculo de más, sobre todo cuando se encuentran con gente más mayor o cerrada. Ya nos advirtió el matrón "tu abuela te dirá que no me hagas caso con esto, pero ....". Y nos pasó. Al decir que hacíamos esto o lo otro porque nos lo había recomendado el matrón los comentarios de mis tías y abuela no se hicieron esperar "¡y ese que sabrá si es hombre!. Yo que he criado 5 hijos te digo ...". Pues será hombre, pero no me cabe la menor duda de que ha estudiado muchos años para estar ahí y está al tanto de todos los estudios que se publican.


También he tenido una mala experiencia con un gine hombre. El que nos hizo la eco de las 12 semanas. Más rancio y soso no se podía ser. Este no llegó a adivinar nuestra cara de horror mientras le preguntábamos si estaba bien después de ver su cara mientras miraba la eco, ni contestó a ninguna de nuestras preguntas... su trato con el paciente dejaba mucho mucho que desear.


En general, no creo que sea cuestión de ser hombre o mujer, sino de empatía y delicadeza. En mi parto y mis siguientes embarazos (si los hay) quiero encontrarme con personal médico empático, me da igual que sean hombres o mujeres, altos o bajos, guapos o feos, ...  No es cuestión de sexos, es cuestión de profesionalidad.
¡Un hurra por esos hombres y mujeres que se esfuerzan en ser empáticos y profesionales en el campo de la ginecología!

Visita a la matrona semana 31

Esta semana hemos vuelto a tener visita a la matrona (Seguridad Social).

Hacía casi 2 meses desde la última visita, y la verdad es que ha ido todo muy bien.

Hemos revisado todos los datos. Luego me ha pesado ¡66 kilos!, sólo me he engordado un kilo más en 2 meses. Después del aviso del matrón con el exceso de peso, ahora resulta que estoy por debajo y sólo llevo 6 kg a falta de 2 meses. Al haberme dado intolerancia a los hidratos en la curva larga sigo sin poder comer pasta, pan, patatas, ..., así que aunque haya cumplido y no me haya engordado, sigo a dieta. De todos modos, me ha ido muy bien cuidarme y empezar a obligarme a comer sano, ya que ahora me noto mejor (aunque lo mío me ha costado).

Me ha tomado la tensión, que ha salido bien, y el test de orina, que también bien.

Ha medido la tripa con la cinta otra vez, y ha estado palpando (un poco fuerte la verdad) para intentar averiguar en qué posición está el peque. Resulta que está ya medio colocado, todavía un pelín de lado pero ya está bajando la cabeza. Así que a ver si se da la vuelta del todo y se coloca y ya no se mueve de ahí. Tenerlo en buena posición es imprescindible para tener un parto vaginal en mi hospital, ya que son de bisturí fácil.
Le hemos vuelto a oír el corazón al bebé, que sigue latiendo fenomenal :D

Me ha preguntado por mi estado de vacunas de la antitetánica. Menos mal que lo llevaba al día y me había puesto el recuerdo hace un par de años, sino me hubiera llevado una vacuna de regalo con la visita.

Y nada más de momento. La siguiente cita con la matrona la tenemos ya dentro de 3 semanas. Y el gine dentro de 2. Parece que cada vez vamos a estar más controlados.
Visita matrona semana 31
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31 semanas de embarazo

¡Y ya llevamos 31 semanas de embarazo!

Ahora ya sí que no nos queda nada, apenas 2 meses y ya estaremos con el bebé (¡aguanta ahí los dos meses chiquitín!).

La semana pasada estuve un poco preocupada porque notaba que el peque se movía bastante menos. Seguía con movimiento, pero nada que ver con semanas anteriores. Estuve unos cuantos días con la mosca detrás de la oreja, aunque se seguía moviendo estaba inquietantemente tranquilo. Pero todo ha vuelto a la normalidad, y ahora lleva un par de días con mucha marcha. Ya pensaba que era porque se le había quedado pequeño el espacio, pero no, aun le da para moverse.
No estoy segura de que se haya dado la vuelta ya. Sigo notando golpes a la altura de la pelvis, pero ahora noto también en la parte de arriba de la tripa y en los lados... Es un terremoto

He tenido un par de achaques: lumbago a ratos y una presión muy fuerte en el pecho. Pero enseguida se me han ido, así que con normalidad :D

Este fin de semana estuvimos de boda (la primera de unas cuantas que tenemos esta temporada). Fue un poco paliza, pero como teníamos habitación en el mismo hotel donde se celebraba aun me pude subir a descansar un par de ratos y aguantar así bien. Mi madre me había dejado un vestido suyo ancho, que me probé hace semanas y me iba bien. Sin embargo, al ponerlo ahora, había veces que pensaba que me iba a explotar, jeje.
Me puse un zapato totalmente plano y así aguanté mejor. Ahora bien, menos mal que mi marido me encontró una silla para el picoteo y la celebración, porque sino no hubiera aguantado de pie tanto rato.
Y un punto a mi favor: no me puse medias. Pensé que unas normales me iban a apretar, y unas de solo pierna me iba a molestar la goma. Así que aprovechando que hacía calor y que todas las miradas iban a la tripa y no a las piernas, no me las puse, y lo agradecí enormemente. Ya es suficientemente complejo mantener el equilibrio cuando vas a un baño público no muy limpio sin tocar nada y aguantando las medias como para encima tener que repetirlo mil veces el mismo día y con una tripa enorme. Ya lo digo, todo un acierto...
Tenemos 2 bodas más antes de que nazca el peque (más otra a la que no iremos). Aunque ya tenemos edad (yo casi 30 y mi marido 32) hemos sido casi los primeros en casarnos de todos los amigos, y somos los primeros que esperamos peque, así que ya va siendo hora de que el resto se pongan las pilas ¡a ver si nuestro peque tiene más niños cerca para jugar!


Esta semana tenemos muchas citas médicas:
  • El endocrino, para volver a revisar el tema del hipotiroidismo. Creo que es ya la última visita hasta después de dar a luz. 
  • La matrona. A ver qué tal ha ido el tema del peso. Creo que esta vez saldré mejor parada que la última, ya que han pasado un par de meses y apenas me he engordado un poco más.
  • El pediatra del hospital, que nos dará una charla de dos horas en la que creo que nos contará cómo cuidar al bebé. Es un tema que echaba mucho en falta en las clases de preparación al parto, así que cuando me dijeron que nos tenían que citar a una charla en el hospital con el pediatra ya me quedé más tranquila. 

semana 31 de embarazo
Las clases de preparación al parto ya las hemos terminado, con fotos sangrientas de un parto ¡por todo lo alto!, jeje. Ya contaré en otra entrada más de esto, porque la verdad es que estas dos últimas me han dejado un poco impresionada. La conclusión que he sacado es que en mi hospital lo de "parto respetado" no se lleva demasiado... y aquí estoy dándole vueltas a todo...


Me he empezado a leer el libro del pediatra Carlos González, el "Comer, Amar, Mamar", que es el recopilatorio de sus 3 libros más conocidos, y me está gustando mucho! Es bastante gordo, la edición en papel son unas 500 páginas, así que tendré que ponerme a ello para que me de tiempo de leerlo entero antes de que nazca el peque. Al menos quiero leerme la parte de la lactancia ("Un regalo para toda la vida"), que me han hablado muy bien de ella y da indicaciones que pueden ir muy bien los primeros días.


Y seguimos sin tener preparadas la mayor parte de las cosas del bebé. Lo imprescindible: grupo 0, cuna, sábanas, carrito y un poco de ropa ya está, pero aun nos falta comprar casi todo lo que tenemos en nuestra lista de cosas que comprar para el bebé, tenemos que preparar la maleta del hospital, recoger un poco la que será su habitación... y un montón de cosas pendientes. ¡Si se adelanta nos va a pillar en medio de los preparativos!. Así que... a ponerse las pilas con las compras y a relajarme para que no se le ocurra salir antes de tiempo :D

El cansancio y las visitas en el hospital

Poco a poco, conforme avanzan los días, nos vamos haciendo a la idea de cómo puede darse el día del parto y todas las posibles circunstancias que se pueden dar.
No sé si es por desconocimiento de causa, pero de ese día no le tengo miedo al dolor. Hay algo que creo que, por cómo soy, me va a hacer más mella: el cansancio. Sé que las hormonas hacen milagros y que harán que se me olvide lo cansada que estoy, perooo... El dolor lo suelo llevar medio bien, pero el agotamiento no.
Y un parto que puede durar muchas horas y tenerte más de un día entero sin dormir sé que puede pasar una factura importante en mi estado de ánimo. Además, no sólo se trata de un día: el día del parto no duermes, vale, pero es que después llegan un montón de días en los que el bebé se despierta continuamente y no te permite descansar más que a intervalos de apenas un par de horas o tres como mucho.
A todo ese cansancio acumulado habrá que sumar los dolores de recuperación, el miedo, la incertidumbre de estar haciéndolo bien con el peque... Serán días duros, yo al menos me estoy mentalizando para ello. Tendremos que acostumbrarnos al bebé y conocernos mutuamente, y ello requiere calma y tranquilidad.

Y aquí viene a donde quiero llegar: las visitas en el hospital. No creo que esos 3 ó 5 días de estar ingresada me apetezca lo más mínimo estar recibiendo visitas en el hospital. Padres y hermanos sí, ya que seguro que nos morimos de ganas de que conozcan al chiquitín, y son visitas con las que hay confianza para decirles: "oye, que estoy cansada y me voy a echar un sueñito", o "bajar a la cafetería un poco que me duele la cabeza" o "por favor necesito que me hagas un encargo", o que no me importa que me vean con el camisón horrible del hospital que deja medio culo fuera y una teta colgando todo el día... Pero luego seguro que se presenta mucha gente con la que ya no tienes tanta confianza y que, aunque nos gusta su compañía, tal vez no sea el momento más indicado para su visita esos primeros días tras dar a luz.

Las pocas veces que hemos ido a la planta de maternidad del hospital (con nuestros sobrinos y de visita mega-rápida) me ha sorprendido la cantidad de gente que había en las habitaciones. Parece que nadie respeta las ojeras de los papás y los llantos del niño ante el barullo. Nadie respeta los miedos de la mamá ni la intimidad necesaria para los primeros momentos de lactancia. Es verdad que el nacimiento de un niño es motivo de celebración, pero ¡oye, que lo podemos celebrar 10 días más tarde cuando estemos todos repuestos!.

Bastante duro tiene que resultar para el bebé salir del útero donde estaba calentito y no pasaba nunca ni hambre ni sueño como para que encima tenga que aguantar a tanta gente hablando a la vez y tocándole y pasándole de mano en mano.
Bastante duro tiene que ser para una madre haber pasado por un momento tan delicado como es el parto como para tener que aguantar con una sonrisa a una visita tras otra.
Bastante cansado estará el papá después de esos días tan intensos como para tener que andar buscando conversación con tanta gente.

Conseguir esa primera conexión con el pequeño requiere su tiempo, requiere calma, ... y requiere intimidad.
Recuperarse de un proceso fisiológico como el parto o de una cirugía como la cesárea requiere tiempo y reposo.
Conseguir una lactancia adecuada requiere estar muy pendiente de ella, y observar de cerca las necesidades del bebé.

Una habitación repleta de gente hablando y voceando no ayuda nada a recuperarse. Encima si hay muchas mamis que han dado a luz esos días, la habitación será doble, con lo cual te tragas tus visitas y las visitas de los otros, más las voces del resto de visitas de las mamis con las que compartes pasillo... un caos. Si nos han dejado ingresadas tal vez sea porque necesitamos descansar y centrarnos en establecer el vínculo de los papás con el chiquitín.

Seguro que cuando el peque nazca nos morimos de ganas de que todo el mundo lo conozca, pero eso es algo que podemos hacer varias semanas después, sin prisas.

Nosotros ya hemos advertido que no queremos apenas visitas en el hospital. Cuando me ponga de parto no avisaremos a nadie hasta que nos hayan subido a la habitación y hayamos estado ya un rato tranquilos el papá, el peque y yo ¿para qué tener a un montón de gente esperando en la sala de espera si el parto puede llegar a durar más de 20 horas?. Además quiero tener ese primer ratito tranquilo de contacto los tres solos e intentando iniciar la lactancia a mi aire. Y cuando avisemos, avisaremos sólo a la familia más cercana.
A los demás les avisaremos luego, junto con una invitación para merendar 10 ó 15 días más tarde. Ya hemos hablado con mi madre y nos prepararán un día unos saladitos y alguna cosa más en su casa para que invitemos a los amigos. Una invitación a una merienda es una forma muy elegante de decir "quiero que conozcas al peque, pero no vengas al hospital, mejor quedamos otro día".





Para terminar, no he podido resistirme a poner esta foto. ¿Qué coño pinta esta señora haciendo este tipo de visitas en el hospital? Seguro que la mamá está hasta los ... de tener en su habitación y manoseando a su bebé a varios políticos y una horda de periodistas estando recién parida. ¡Un poco de sensatez, por favor! Vaya imagen más lamentable.

Retención de líquidos en el embarazo

Uno de los problemas que he tenido en este embarazo ha sido la retención de líquidos. Empecé sobre el 5º-6º mes, pero ahora, con 7 meses ya llevo unas cuantas semanas sin este problema. Es curioso, pero, aun habiendo pasado un mes más, me encuentro ahora mucho más ligera.

Con la retención de líquidos el problema no es únicamente que nos sentimos más hinchadas y más pesadas. La retención puede ser un problema más grave ya que hace que nos suba la tensión arterial, y eso conlleva más riesgo de aborto o parto prematuro en algunos casos. Hay que mantenerla a raya.

Por supuesto, el pasar de tener retención de líquidos a no tenerla no ha ocurrido sin más, he tenido que hacer cambios y seguir consejos para evitarla. Aun así, con la llegada del calor es un problema que puede volver, así que tengo que intentar no bajar la guardia ahora. No siempre seguir los consejos que nos dan hacen el mismo efecto, hay mujeres que por más que se cuiden no consiguen tener resultados o necesitan de otros tratamientos.

Aquí van el conjunto de recomendaciones que he seguido y que me han funcionado:
  • Reducir la cantidad de sal en las comidas. Eliminar en lo posible los precocinados ya que llevan mucha sal.
  • Intentar dormir tumbada del lado izquierdo, ya que favorece la circulación.
  • Cambiar la dieta: más fruta y verdura, menos hidratos rápidos. Muchas de las verduras que comemos son diuréticas y ayudan a eliminar líquidos retenidos.
  • Salir a andar todos los días. También valdría cualquier otro ejercicio, como nadar.
  • Beber bastante agua. Es un tópico eso de que beber más hace que retengamos más líquido. Precisamente ocurre al contrario, viene bien beber agua para ayudar al cuerpo a eliminar líquidos.
  • Poner las piernas en alto cuando se hinchan los pies
  • Intentar levantarme cada poco rato (trabajo sentada y paso muchas horas así).
  • Cuidar la ropa, no llevar nada que apriete o haga presión: desterrar gomas de calcetines ajustadas y pantalones justos, sujetadores que van pequeños y aprieta la goma, etc.
  • Si algún día estaba especialmente hinchada, siempre va bien un pequeño masaje en las piernas, siempre hacia el corazón (empezamos desde el pie subiendo por las piernas, y desde las manos hacia el brazo).
  • Intentar no pasar demasiado calor. Con el verano habrá que cambiar el ritmo para salir a andar sólo por la noche cuando refresca y quedarme en casa fresquita el resto del día.

Suele ser normal en el embarazo que la retención de líquidos se note en todo el cuerpo, sobre todo en piernas y brazos. Pero si se nos hincha la cara y las manos o el problema se ve más serio (engordamos de repente muchísimo más de lo esperado sin comer apenas) deberíamos ir al médico a que nos examine. 

retencion de liquidos

La inocencia de los niños: ¿por qué estás tan gorda?

- "¿Y por qué estás tan gorda?"
Esto es lo que me preguntó el otro día mi prima pequeña, que tiene algo menos de 3 años, con un poco de cara de preocupación y sin quitar vista de mi tripa.

Hace unos meses ya le estuvimos explicando que iba a tener un sobrino nuevo, que sería un bebé muy chiquitín al principio, pero que más adelante sería un niño con el que podría jugar.
Le explicamos que el bebé estaba creciendo en mi tripita, y que se tenía que hacer aun mucho más grande y que por eso hasta el verano no iba nacer. Por lo visto en ese momento no llegó a asimilar esto mucho y al ver semejante barriga se había asustado pensando que me pasaba algo malo. Cuando esta vez le volvimos a explicar que tenía tanta tripa porque ahí estaba creciendo un bebé le pareció mágico.

Una vez que se le fue la cara de preocupación después de la explicación, enseguida se volvió a acercar a ver cómo era aquello. La curiosidad se desató. Pudo tocar la tripa y notar cómo se movía el bebé. Cara de asombro y sorpresa. Risas.

Y luego, girándose, le volvió a contar a su mamá. "¡Aquí hay un bebé!" - mientras señalaba la tripa.

Al cabo de unos pocos minutos en los que ya se le notaba satisfecha con la explicación volvió. "Aquí hay un bebé"- señalando la tripa. "¿Y aquí qué? ¿hay más bebés ahí?"- señalando el pecho.
Jaja, casi me parto de risa. La verdad es que esa salida no me la esperaba. - "No, ahí no hay más bebés. Ahí se está preparando leche para que el bebé pueda comer cuando nazca. Es como si tuviera dos bibes para el bebé". - le explicó su mamá.

Ahora cada vez que me ve, vuelve a contar a todos contenta - "¡ahí hay un bebé!".

Es la edad de explorar y descubrir, de preguntar. Me encanta esa inocencia de los niños y ese espíritu curioso.

Qué comprar para el nacimiento del bebé

Y yo sigo con mis listas como medio de intentar poner un poco de orden en los preparativos para la llegada del peque. Ahora voy con la lista de qué comprar para el nacimiento del bebé.

Somos papás primerizos, así que no tenemos de nada, todas las cosas que el bebé va a necesitar las vamos a tener que comprar, salvo algunas que por suerte vamos a heredar de primos y sobrinos.

Estamos intentando no comprar demasiadas cosas. La mayoría de los artículos que vemos en las tiendas de bebé creo que son cacharros totalmente prescindibles. Así que vamos a comprar lo que pensamos que nos puede venir bien en nuestro caso y sabiendo un poco cómo somos, y el resto de cacharros si, cuando nace, pensamos que nos vendrían bien, ya pensaremos en comprarlos entonces.

que comprar nacimiento bebe
También tenemos en cuenta que hay muchas cosas que nos van a regalar. Lo malo de la mayoría de los regalos es que te los hacen cuando el bebé ya ha nacido, y por lo tanto, no puedes esperar hasta entonces si son cosas necesarias para los primeros días. A mucha gente que nos pregunta (los más cercanos sobre todo), les estamos diciendo directamente qué es lo que necesitamos y dónde lo pueden comprar, y así nos ayudan comprando cosas realmente útiles y antes de que el peque nazca.

Hay gente que deja hecha una lista en una tienda de bebés con lo que les gusta. Es otra forma de derivar allí a los que te preguntan qué quieres y así evitar que compren cosas que luego no vas a usar.

Bueno, a lo que vamos. Esta es nuestra lista de cosas que comprar para el nacimiento del bebé. La he intentado separar en secciones. Es la lista primera, para el primer momento, ya sé que hay cosas que cuando crezca el peque tendré que comprar, pero de momento ya es bastante el gasto y mi piso está ya lleno de cacharros por todas partes como para andar comprando tronas, biberones y otras cosas que no usaremos hasta más adelante.

Cosas que comprar de higiene y cosas de farmacia

  • Pañales de recién nacido: Tenemos bastantes muestras, pero dicen que los primeros días igual gastas hasta 10 pañales al día, así que tendremos que comprar un paquete al menos. Esperaremos a encontrar alguna oferta, ya que para pañales hacen de vez en cuando super ofertas y se compran más baratos. Conviene comprar sólo un paquete de talla recién nacido, ya que si nace con bastante peso enseguida hay que cambiar a una talla más. Hay gente que usa pañales de tela, y así sale más barato. Nosotros de momento al menos vamos a usar de los desechables.
  • Toallitas húmedas de bebé.
  • Discos de lactancia. Yo aquí voy a llevar de dos tipos: tendré desechables para los primeros días hasta que me acostumbre y vea cómo va la cosa y para llevar siempre encima por si acaso o por si no tengo de los otros limpios; y de tela para el día a día. Respecto a los de tela he visto por Internet unos de dibujos artesanos por unos 6 euros el par, o lisos blancos de marcas por unos 12 euros los 6 discos, o bien de color blanco que salen 6 por unos 9 euros. Para los desechables me parecen buenos los de Mercadona, por algo más de 6 euros la caja de 60. Hay gente que usa un artilugio que se llama conchas de lactancia, sobre todo cuando les sale mucha leche por el otro pecho al dar de mamar, pero también se pueden usar como sustituto de los discos. Estas conchas cuestan unos 10 euros.
  • Sacaleches. Ya os contaba en esta otra entrada que en principio no lo voy a usar, pero que me compré uno barato por poco más de 12 euros, por si acaso tenía algún problema de retención de leche que lo precisara o para momentos muy puntuales. Si lo vais a usar y necesitáis algo mejor, hay una gran variedad tanto en eléctricos como en manuales, pero los precios van desde los 40 euros a los 250. Si vais a usar sacaleches necesitaréis también toda la parafernalia que lo acompaña: biberón, bolsas o tarros para guardar la leche, ... Actualización: al final he necesitado un buen sacaleches eléctrico, y estaba encantada con él. Al final me decidí por el Medela Swing (107 euros), y ha resultado ser para mí una compra estupenda, aun así, y aunque resulta útil los primeros días, lo mejor es esperar y ver si le vamos a dar uso o no antes de comprarlo.
  • Bragas de rejilla. Vale, esto no es nada pero que nada sexy... pero nos las han recomendado en las clases de preparación al parto, porque van bien para sujetar las compresas los primeros días y permiten que pase el aire para que cicatrice mejor todo. Tengo que mirar aun en la farmacia cuánto valen, pero de momento ya he encontrado sitios en Internet que las venden.
  • Purelán: Es la crema más usada para curar grietas y otros problemas en el pecho. Si nos salen grietas lo primero es aplicar algo de leche, pero si la cosa es más seria se recurre a esta crema. Para ser prácticos, como la mayoría de las mamás que dan lactancia terminan recurriendo a esta crema antes o después, nosotros la vamos a comprar ya. Cuesta unos 11-12 euros.
  • Gasas: Gasas para limpiar el ombligo, los ojitos del bebé, etc. Vale un par de euros un paquete majo en farmacias.
  • Esponjas para el baño del bebé. Son un poco especiales, más suaves que las normales. Una para limpiar el culete cuando le cambiemos el pañal y otra para el baño.
  • Alcohol de 70º. Para limpiar el ombligo del bebé.
  • Jeringuilla. Lo ideal es esperar a que suba la leche, unos 2-3 días. Perooo... a veces las cosas no salen como una lo desea. Nos han aconsejado llevar una jeringuilla al hospital, para que si el bebé nace con muy bajo peso, y la leche tarda más de lo normal en subir y nos empiezan a apurar con que necesitan que coma algo, mejor le demos un poquitín de leche con jeringuilla, con tal de evitar el bibe y poder empezar la lactancia de forma normal en cuanto suba la leche. Una jeringuilla pequeña vale unos céntimos en farmacia.
  • Voltaren: Es el antiinflamatorio estrella para las mamás mientras dura la lactancia, que esperemos que sean muchos meses. Es además el medicamento que dan para quitar el dolor de los puntos (si son necesarios) o de la cesárea. Tendremos una caja en casa. También se puede usar durante la lactancia paracetamol e ibuprofeno, así que no hay que comprar este que es el específico que dicen si no queremos.
  • Gel íntimo. Yo siempre había usado el mismo gel para todo el cuerpo, pero por lo visto no es lo adecuado por su PH según nos dijo el matrón. Así que nada, probaré este tipo de gel a ver qué tal, sobre todo los primeros días después del parto.
  • Bolsa de gel calor/frío. Aunque no es imprescindible, llevaba un tiempo pensando en comprar una, porque siendo deportistas es útil para tratar lesiones. Ahora estoy descubriendo mil usos más que se le pueden dar: calor en los riñones el día del parto mientras esperamos en casa, combinaciones frío/calor para algunos problemas de retenciones de leche,... Creo que es buen momento para comprarla.
  • Cambiador desechable. Son unas toallitas desechables del tamaño del cambiador. Útiles para hacer de cambiador cuando salimos fuera poniéndola encima de cualquier superficie plana, y para tener en casa sobre la colchoneta del cambiador y así tenerlo siempre más limpio. Los venden en cualquier supermercado (los nuestros son de Mercadona, pero están en la sección del papel, etc, en vez de los de bebé que son más finos y no absorven).
  • Gel para el bebé, neutro.
  • Crema hidratante para el cuerpo del bebé.
  • Crema para las irritaciones del culete. De momento gastaré unas muestras que nos han dado y si nos gusta esa marca ya compraré de esa.
  • Tijera de puntas redondeadas para cortarle las uñas al bebé.
  • Sacamocos. No lo hemos comprado aun pero por lo visto se hace imprescindible. De momento me da un poco de grima pensarlo. Se usa en combinación de suero en monodosis que venden en la farmacia también.
  • Crema de sol protección total para bebés. Aunque no lo vamos a exponer al sol sí que es verdad que vamos a estar en la calle bastante, y nace en agosto. Nuestras tardes de agosto las solemos pasar en la piscina y dando un paseo luego. Como tanto el papá como yo tenemos la piel muy blanca y nos ponemos rojos aunque no nos de el sol directamente, compraremos un bote de crema protección total para tener su piel más protegida.
  • Jabón hipoalergénico para la lavadora. Vamos a cambiar el jabón normal que usábamos por uno hipoalergénico, al menos unos meses. Toda la ropita que va a estar en contacto con el bebé hay que lavarla antes de ponérsela: sábanas, colchas, mantitas, su ropa, ... Así que tenemos una buena colada preparada ya antes de que nazca. 
  • Otros: de momento no hemos comprado cepillos de pelo (hasta que no sepamos si tiene pelo o no, jeje), aunque más adelante lo necesitaremos. La colonia no me acaba de gustar mucho para los bebés y no tengo claro que la vaya a usar, así que de momento no he comprado. 

La lista de cosas de farmacia creo que va a crecer mucho más cuando nazca según las circunstancias del peque: si tiene costra en la cabeza, si tiene la piel más sensible, ... Este apartado lo dejo abierto de momento, asumiendo desde ya que al papá le va a tocar hacer al menos un viaje a la farmacia los días posteriores al parto.



Cosas que comprar de ropa para el bebé y la mamá

  • Bodys: Imprescindibles. Son prendas que siempre vienen bien. En nuestro caso hemos heredado un montón de unos primos, así que algo menos que tenemos que comprar :D
  • Pijamas: Creo que nuestro bebé lo vamos a llevar mucho en pijama. Es con lo que más cómodos van y hacen unos de algodón muy majos y muy suaves. Nosotros hemos heredado unos cuantos y ya nos han regalado un par, así que con esos nos iremos apañando de momento.
  • Gorrito de algodón. Los primeros días el recién nacido pierde mucho calor por la cabeza, y por eso les ponen esos gorritos en el hospital. Tenemos dos gorritos heredados preparados para esos días. Gorros para tapar el sol en principio no contemplamos ya que tan chiquitín tendrá que estar siempre a la sombra y no expuesto al sol.
  • Patucos. Tenemos dos calcetines pequeños heredados, con los que hemos pensado pasar al menos los primeros días, ya que luego los patucos es un regalo bastante típico y seguro que nos juntamos con un montón. Si no es así, tendremos que comprar alguno más, pero más adelante.
  • Otra ropa de bebé. A la gente le encanta regalar ropa de bebé. Así pues, de momento no hemos comprado nada de ropa. Pensamos llevarlo en pijama los primeros días y con un par de conjuntos heredados. Si no nos regalan nada ya le compraremos lo que necesitemos entonces, pero me da rabia tener mucha ropita que enseguida se le va a quedar pequeña. Tampoco me gusta llevar a los bebés con zapatos, me parece que le resultarán incómodos, así que mejor con patucos de tela.
  • Sujetadores de lactancia. Aprovechando que mis sujetadores de siempre ya me quedaban... digamos... demasiado sexys ... y no cumplían su papel nada bien, me he comprado ya 3 sujetadores nuevos y aprovechando he cogido de lactancia para que me sirvan. Los sujetadores de lactancia tienen un gancho en el tirante que se puede soltar y dejar el pecho al aire para dar de mamar. No suelen ser especialmente bonitos, pero sí que son muy cómodos y prácticos. Cuestan unos 15 euros en H&M, y unos 20 unos más majos en Woman's Secret. En Primark también hay por unos 10 euros salen dos y están muy bien. En Kiabi también hay por unos 12-14 euros con bastantes diseños.
  • Ropa adecuada para la lactancia. La mayor parte de mis camisetas no son demasiado adecuadas para la lactancia. No llevan escote que se pueda bajar y son largas, y las de invierno son todas de cuello alto y super cerradas. Así que igual aprovecho para comprarme alguna nueva y a cambiar algún jersey por chaquetas con botones. De momento, hasta ver con qué talla me quedo los primeros meses tampoco las voy a comprar. Los primeros meses nos han dicho que seguramente tengamos que seguir llevando nuestra ropa de embarazada porque el cuerpo tarda en volver como estaba, así que hay que tener paciencia.

Cosas que comprar para el paseo/ coche

  • Carrito. Aquí ya os contaba que hay miles de modelos y dependiendo de las necesidades de cada uno y lo que te quieras gastar hay para todo... Nosotros compramos el Uppababy Vista. Nos costó 975 euros el carrito con capazo y sillita y con el grupo 0 para el coche. El precio de la mayoría de los carritos suele ir desde los 500 euros a los 1200.
  • Complementos de carrito: mosquiteras, burbujas, sombrillas... En nuestro caso, nuestro carrito incluye las burbujas y mosquiteras, tanto para la silla como para el capazo, así que eso no lo tenemos que comprar. La sombrilla creo que no la vamos a necesitar porque la capota es bastante grande.
  • Grupo 0. Silla para el coche. Obligatorio en España para poder llevar al bebé en el coche. La nueva normativa obligará a que el bebé vaya en contra de la marcha, así que conviene comprar una que ya cumpla esto. En nuestro caso, el grupo 0 iba en el pack junto con el carrito. En caso de no comprar una de estas ofertas, las sillas grupo 0 valen entre 100 y 300 euros. En algunas es necesario comprar un adaptador para el coche aparte.
  • Fular. Nos encanta la idea del porteo. Ya os contaba en otra entrada cómo queríamos portear a nuestro bebé. Lo más adecuado para recién nacidos son las bandoleras o fulares. En nuestro caso hemos escogido fular. Cuestan unos 40-70 euros , es difícil encontrarlos en las tiendas convencionales de bebé, pero por Internet hay muchos modelos.
  • Bolso para el carrito: de momento no lo hemos comprado. Probaremos con uno grandote normal que tengo a ver qué tal, y según cómo nos apañemos ya nos plantearemos comprar uno específico de carrito. Unos muy majos que vimos con mil bolsillos y todo super organizado costaban unos 40-50 euros. Tenemos también varias bolsitas más pequeñas para meter pañales, toallitas, etc.


Cosas que comprar para casa

  • Cuna. A nosotros nos encanta la idea de las cunas de colecho, que son las que se pegan a la cama de los papás y así se hace más fácil la lactancia y el bebé está más cerca de nosotros. Ya os contaba en otro post que como nos parecían caras esas cunas estábamos barajando comprar una de Ikea y maquearla con un pequeño bricolaje o comprar una por Internet más baratas. Al final hemos comprado una de Ikea (129 euros) que hemos podido montar sin un lateral y sujetar a nuestra cama con unas cintas de sujetar bicis (de Decathlon, 12 euros) y no ha necesitado nada más y ha quedado perfecta.
  • Bañera pequeña. Nosotros hemos comprado la típica de Ikea (9 euros), porque tenemos bañera grande en los dos baños y nos cabe perfectamente. Así que aunque sea un poco grandota nos viene bien y es barata. Venden unas muy chulas y las mamás que las han probado les gusta mucho que son unas como un barreño redondo y alto, que ocupan menos espacio y queda el bebé más sujeto.
  • Silla de baño. La silla de baño es un soporte que se pone dentro de la bañera, y que permite dejar al bebé en posición medio sentado y que se sujete un poco mientras lo bañas. Lo vemos útil para poder bañar una sola persona al peque, ya que así con una mano se puede sujetar al peque y con la otra echar agua con la esponjita. Se usa sólo los primeros meses mientras el bebé no se aguanta solo (hasta los 7-8 meses). Los precios van desde los 10 hasta los 30 euros.
  • Cambiador: A mí eso de tener un chisme enorme que solo usamos unos meses no me convencía. Así que lo que hemos hecho ha sido comprar una cómoda normal con la altura adecuada (100 euros) y la colchoneta de cambiador para ponerla encima. Así además podemos guardar toda la ropita y las cosas del bebé muy a mano en la cómoda, y es un mueble que se quedará ya en esa habitación cuando crezca el niño. La colchoneta del cambiador (con unos dibujitos muy majos) nos ha costado 20 euros en una tienda de bebés.
  • Balde pequeño para poner agua cuando le cambiemos el pañal (a veces con las toallitas no es suficiente). Esto en cualquier tienda de chinos lo compraremos. Los que tenemos en casa son demasiado grandes y no nos sirven.
  • Moisés / cuna de viaje. Nosotros de momento no hemos comprado ninguna de estas dos cosas. Si vemos que les vamos a dar uso ya las compraremos más adelante. El moisés va bien para dejarlo en el salón mientras estamos nosotros ahí, pero vamos a ver cómo nos apañamos de momento. Respecto a la cuna de viaje, como de momento no tenemos pensado viajar y los sobrinos tienen por si nos hace falta de forma puntual, nos intentaremos apañar sin ella. Lo que si que tengo claro es que si más adelante compro una, será ésta de Chicco que me tiene enamorada, y que permite usarse como moisés y cuna de colecho.


Ropa de cuna/carrito/mantas y otras

  • Sábanas de cuna: Dos juegos de sábanas para la cuna, de algodón. Nos cuestan 7 euros el pack de 2 bajeras y unos 10-15 euros cada una de las de arriba. 
  • Colcha: Una colcha fina para el verano del tamaño de la cuna, con unos dibujitos muy majos. Nos costó unos 20 euros.
  • Colchón de cuna: Hay gran variedad de colchones para cunas. Debemos comprobar que es exactamente del mismo tamaño de la cuna y mejor si es bastante firme. El nuestro nos costó 37 euros (Ikea) y es de espuma fría, un material bastante firme. Lleva la funda también por lo que no tenemos que comprarla aparte y que se puede meter a la lavadora. Los colchones tienen gran variedad de precio, depende del material, si es un tamaño estándar y la marca principalmente.
  • Chichonera: Los protectores de la cuna (unas fundas acolchadas que se ponen en las paredes de la cuna para que no se de golpe el bebé) a veces van con la cuna y otras aparte. En nuestro caso la compramos aparte. Son un poquito rancias las que tenemos, pero creo que sobra con esto hasta que tenga unos meses más, después habrá que buscar unas más fuertes y que amortigüen mejor los chichones. Nos costaron 16 euros (Ikea).
  • Sábana para el carrito: Nuestro bebé va a nacer en Agosto, así que preguntamos y nos dijeron que para entonces lo mejor es llevarlo en el carrito con una sábana de algodón y llevar una mantita por las noches. Compramos una sábana del mismo tamaño de algodón muy maja por 20 euros en la tienda de bebés, y un recambio de la bajera por 4 euros. El colchón de nuestro carrito ya llevaba la funda, así que eso no lo hemos tenido que comprar.
  • Saquito: Aunque llevaremos la mantita, vamos a comprar ya un saquito también, finito. En el Ikea venden unos por 12 euros finitos, para el verano, pero no lo hemos encontrado en la tienda ninguna de las veces que hemos ido. Sino, en la tienda de bebés cuestan unos 30 euros los finos y unos 50-60 euros los gordos de invierno.
  • Mantita: Una mantita va bien para cualquier momento: para el carrito por las noches, para estar en casa un día que haga más fresco... A nosotros nos han regalado una que iba con un muñequito, así que con eso nos iremos apañando de momento.
  • Toallas. Hemos comprado un par de toallas muy suaves, pequeñitas y con capucha. Por unos 15 euros cada una.
No es recomendable usar almohada en niños pequeños, así que eso que nos ahorramos :)


Otras cosas

  • Termómetro para la bañera. De momento no lo hemos comprado. Aquí hay gente que nos dice que es imprescindible y otros que nos dicen que no hace falta. Esperaremos al primer día de baño para ver qué tal sabemos regular la temperatura del agua...
  • Cámara para vigilar al bebé. Es una de esas cosas que no íbamos a comprar porque tampoco le encontrábamos demasiada utilidad viviendo en un piso no demasiado grande y además que costaban un pastón. Pero nos han dicho que nos van a dejar uno, con cámara y micro, así que tan contentos. Nuestra otra opción era, teniendo los dos papás buenos móviles, usar una aplicación de cámara, y usar cuando nos haga falta un móvil de cámara y el otro de receptor.
  • Yo estoy contando con que voy a dar lactancia materna exclusiva al principio, así que no he añadido biberones, leches preparadas, etc.


Y así acaba nuestra super lista... de momento. Espero ir actualizándola si compramos nuevas cosas o nos regalan alguna cosa realmente interesante.
Pensaba acabar este post sumando todo lo que nos hemos gastado, pero ufff... casi mejor que no, hay cosas que es mejor no saberlas... ¡bendita ignorancia!

Lista de cosas que llevar al hospital en el parto

Últimamente no paro de hacer listas. Listas con cosas que comprar, hacer y preparar para cuando nazca el peque. Listas para absolutamente todo... Aun me falta preparar un montón de cosas, pero mientras tenga papel y boli para hacer una lista, me quedo tranquila pensando que está todo bajo control.

Aun son listas incompletas, que voy rellenando conforme me voy acordando de cada cosa (o me voy enterando de cómo va el asunto). Aun así, comparto aquí la primera de estas listas y la iré actualizando poco a poco.

He partido la lista de cosas que llevar al hospital en tres partes, aunque algunas son para uso y disfrute de todos, espero hacer una bolsita pequeña con las cositas del bebé y una maleta donde yo meta mis cosas y el papá se encargue de meter las de su lista.
Viendo la lista, creo que con la parte del bebé somos más que previsores, ya que la cantidad de cosas por día que llevamos para un "por si acaso" es más grande.

A tener en cuenta: en mi caso, el papá irá todos los días a casa un ratito. Tengo la suerte de tener bastante familia que le podrán hacer el relevo en el hospital al menos un ratito por el día para que pueda ir a casa a dormir un poco y ducharse. Así pues, si alguna cosilla se nos olvida o manchamos más ropa de la esperada, siempre podrá coger recambios. Por eso tampoco quiero pasarme de meter ropa en exceso en la bolsa.

También hay que tener en cuenta que seguramente hasta ese mismo día no sepamos cuántos días nos van a tener ingresados. Lo normal son 3 días si es parto vaginal y 4-5 si es cesárea, pero depende de cómo vaya todo y cómo se encuentre el bebé y me encuentre yo.
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Lista de cosas que llevar al hospital el día del parto:

Para el bebé:
  • Pañales de recién nacido (10 por día).
  • Toallitas húmedas
  • Gasas para limpiar el ombligo, los ojos, ...
  • Pijamas (2 por día por si acaso)
  • Bodys (2 por día)
  • Gorrito de algodón (los recién nacidos pierden calor sobre todo por la cabeza) y patucos
  • Mantita o saquito fino
  • Crema para el culito e hidratante para el cuerpo
  • Jeringuilla (nos comentaron en las clases que si hay serios problemas con la lactancia es posible que nos presionen para dar un poquito de leche al bebé si tarda la leche en subir demasiado y el peque tiene el peso muy bajo, y es mejor con una jeringuilla que con un bibe). Espero no tener que usarla, pero bueno, no sabemos cómo de seria se puede poner la cosa.


Para la mamá:
  • Documentación: DNI, tarjeta sanitaria y carpeta con la documentación del seguimiento del embarazo.
  • Bragas de rejilla. Nos las recomendaron en las clases de preparación porque permiten pasar el aire para que cicatrice todo mejor y se aguantan bien las compresas
  • Sacaleches (en principio no lo he de usar allí, pero por si acaso hay problemas)
  • Discos de lactancia
  • 2 Camisones y bata
  • Sujetadores de lactancia
  • Cojín. Como no tengo uno de esos especiales de lactancia, llevaré uno normal para sujetar al peque mejor en las tomas, y que me sirva también de almohada por si la del hospital no me gusta.
  • Reproductor mp3, libro electrónico
  • Bolsa de aseo: cremas para la cara y el cuerpo, cepillo y pasta de dientes, gel íntimo, champú y gel, gomas de pelo, desodorante, ...
  • Vestido o chándal para vestirme cuando me den el alta (ropa que me sirva en el embarazo, ya que el figurín no se recupera en 3-5 días)
  • Zapatillas de estar por casa, calcetines
  • Chanclas para la ducha
  • La medicación habitual que tomo, en mi caso, las pastillas del hipotiroidismo
  • Compresas de celulosa
  • Purelán (crema por si acaso salen grietas). Hay gente que lleva también pezoneras por si acaso, yo de momento no voy a llevar, si las necesito ya mandaré al papá a la farmacia.
  • Abanico (en mi hospital no hay aire acondicionado y va a ser en Agosto)


Para el papá:
  • Cámara de fotos
  • Cargadores para todos nuestros aparatos electrónicos: móvil, libro electrónico, mp3, ...
  • Documentación: DNI. Dejar preparado el libro de familia para hacer los papeles.
  • Muda y 1 ropa de recambio (aunque él vaya a ir a casa todos los días, va a pasar muchas horas en el hospital, así que "por si acaso").
  • Bolsa de aseo con imprescindibles: cepillo de dientes y desodorante.
  • Dinero: tarjeta de crédito (por si necesitamos ir a la farmacia o comprar algo), y monedas en abundancia (para el aparcamiento y las máquinas de comida/bebida).
  • Comida para picar: galletas o barritas de cereales.
  • Grupo 0 montado en el coche
  • Zapatillas cómodas
  • Libro electrónico
  • Móvil para avisar a todos y con una aplicación de cronómetro para controlar las contracciones.