Conseguir que un bebé duerma más horas seguidas sin llorar

Bueno, bueno, cómo estoy ¡hoy me siento fenomenal!
Perdonar el tono de euforia desmedida de este post pero es que ¡he dormido mucho! Yuhuuuuuuuuuuu

A lo que iba, que por fin he conseguido dormir bastantes horas de tirón. Sin lloros, sin dejar sólo al peque, sin métodos extraños... En fin que ¡ya hacía falta!.

Os cuento todos nuestros antecedentes: desde que el peque nació no había llegado a dormir más de 2 horas seguidas salvo en unas pocas ocasiones puntuales que se pueden contar con los dedos de una mano.
Se despertaba a tomar teta todas las noches una vez, y otra vez... que es algo totalmente normal en los bebés, pero es ¡horrible para la salud mental de su mamá!. Así hasta 11 meses y medio que tiene ahora.
Cada vez que se despertaba tomaba teta y se volvía a dormir, pero os aseguro que estar taaaantas noches despertándose de media 6 ó 7 veces hace que parezcas zombi, pierdas memoria a corto plazo y los días se hagan laaaargos.

Como no había manera de que dejara de despertarse tanto, él seguía durmiendo en nuestra habitación. Era la única manera de que yo no me despejara tanto cada vez que se despertaba y pudiera dormir algo entre una vez y la siguiente.

Habíamos probado ya un montón de cosas: "empacharlo" en la cena ofreciéndole comida que le gusta, algo de luz/totalmente a oscuras, diferentes sábanas/posiciones de cuna/juguetes/mantitas, más abrigado/menos abrigado, dormir en el carrito/en la cama con nosotros/en su cuna de colecho, ... bueno y muchas más que hasta me da la risa de recordarlas. El caso es que ninguna funcionaba, él cada hora y media a llorar, a tomar teta y a seguir durmiendo tan feliz. Si no le daba teta, a llorar hasta que al final se salía con la suya, pudiendo aguantar llorando más de una hora.

Si quieres resultados diferentes prueba cosas diferentes

Bueno, el caso es que ya había llegado un momento de desesperación. Necesitábamos un cambio, aunque fuera pequeñito.
No nos importaba que durmiera en nuestra habitación (a mí de hecho me gusta que duerma allí), ¡como si quería dormir con la vecina! el caso es que durmiera algo más de tirón ¡que ya tenía 11 meses!.
Tampoco me gustan las técnicas que consisten en dejar al bebé llorando. Seguro que son muy efectivas, no lo pongo en duda, pero me parecen crueles con ese bebé que es una personita con sus sentimientos y necesidades. Además, yo no soporto verlo llorar. No creo en esa figura del bebé que "llora porque en tirano" ni que "es normal que llore".
Así que intentamos hacer algo diferente ¡y ha funcionado!

Bueno, a lo que iba, esto es lo que hemos hecho:
  • Llegamos a la conclusión de que a mí me huele, y entonces por eso me busca por las noches y se despierta tanto. La teta le encanta y es verme por la noche y ponerse nervioso y comenzar a buscar.
  • Decidimos que el bebé durmiera unos cuantos días con su padre. Yo me iría a dormir a otra habitación para que no me oliera y no se pusiera nervioso.
  • Durante esos días, sólo le daríamos las tomas de teta que fueran "normales" para un bebé de su edad, intentando reducirlas de forma progresiva (tampoco es cuestión de que pase hambre el pobrecillo). Así pues, decidimos que le podíamos dar una a eso de las 3 ó 4 de la mañana, y ya otra por la mañana antes de irme a trabajar.
Así lo aplicamos:
  • El primer día se empezó despertando cada hora y media o dos horas, es decir, como normalmente hacía. Las primeras veces su papá lo cogió en brazos y lo volvió a dormir. Sobre las 3 de la mañana se despertó gritando más: tenía hambre. En ese momento fui yo a la habitación y le di, y se volvió a dormir. En ese momento cometí el error de echarme en la cama, aunque en la otra parte más alejada de la cuna. Aunque estaba totalmente oscuro, a la hora y media el peque saltó de la cuna a nuestra cama, trepó por encima de su padre y se vino a mi lado ¡me había olido!.
  • El segundo día repetimos la jugada, pero esta vez aguantó de tirón 4 horas, la siguiente se durmió en brazos de su padre, y luego ya le di a eso de las 4. 
  • El tercer día fue parecido al segundo.
  • El cuarto día se despertó sólo un par de veces, y, en brazos de su papá se volvió a dormir enseguida. ¡Por fin dormí una noche de tirón!, pensaba que mi cuerpo no iba a ser capaz de volver a dormir tanto de seguido.
  • El quinto día, viendo que la cosa ya mejoraba, volví a la cama y tachán ¡más de 6 horas de tirón!, luego come teta y se vuelve a dormir.
Llevamos ya unos cuantos días así, durmiendo de tirón bastantes horas, comiendo ya de madrugada una vez y volviendo a dormir de nuevo. Hasta ahora nunca había aguantado tanto ¡estoy alucinando y descansada!.


Sin lloros, sin dejarlo solo, sin pataletas ni traumas para nadie.Si alguna de las mamás que me lee está tan desesperada como estaba yo, le recomiendo probar: si funciona eso que os lleváis y sino, tampoco se pierde nada por probar durante una semana.

11 meses

Pues a punto de cumplir los 11 meses, el peque está tremendo... en todos los sentidos.

Sigue creciendo un montón, aunque ya se va notando que ahora cada vez va más despacito (¡aun recuerdo las primeras semanas en las que se engordaba casi medio kilo por semana!). Está grandote, y sigue en la normalidad de los percentiles, siguiendo su rayita, aunque en la última revisión nos dijeron que había bajado el percentil de peso y subido en el de altura.
Sigue comiendo bastante bien, y todo lo que le damos a probar le gusta. Ahora como ya puede comer muchas más cosas disfruta comiendo de nuestro plato y probando todo lo que comemos nosotros, aunque si ve su plato de papilla se vuelve loco también.


Justo estos días le están saliendo más dientes ¡y ya llevamos 5 arriba y sólo 2 abajo!. La verdad es que me encanta esa sonrisa de pillo que tiene con sus dos dientes de abajo, pero ¡ya es hora de que salgan más dientes ahí!.

Las noches siguen siendo duras... se despierta cada 2 horas aproximadamente, toma teta y se vuelve a dormir. A la hora de dormirlo por la noche y en la siesta cada vez lo pasamos peor. No es capaz de relajarse con nada, y salta y se revuelve hasta que cae rendido. Aunque se esté muriendo de sueño sigue intentando trepar, saltar de la cuna, escalar por encima de nosotros...

Por las tardes salimos al parque. ¡Le encanta subir al tobogán!. Sí, sí, subir... Lo de bajar todavía no le emociona, pero subir ... ¡eso sí que es divertido!. Unas veces por la escalera, que ya sabe subir solo, y otras por la rampa, por la que repta a gatas a una velocidad de vértigo. Una vez, y otra vez... así durante más de 2 horas, todas las tardes. Se junta con niños de 4 y 5 años y no pierde el turno ni una sola vez, aunque él haga a gatas el recorrido desde la rampa a la escalera.
Yo, que soy muy ilusa por lo visto, cuando lo vi hacer eso en plan salvaje pensé que esa era la solución para agotarlo y que por la noche durmiéramos todos mejor. ¡Pero qué va!, con ese entrenamiento lo único que hemos conseguido es que se vuelva más fuerte y sea capaz de hacer cada vez más el bruto.


Le encanta jugar con otros niños, y siempre que llega uno nuevo al parque va directo gateando a toda velocidad para saludarlo (e intentar agitarlo, que es su forma de mostrarle su alegría).
Y los "guau-guau" y los "cua-cua" ¡cómo disfruta cuando damos un paseo señalando a todos los animales que ve!.

Su lenguaje sigue siendo de apenas 3 ó 4 palabras. Pero lo que sí que es curioso es la entonación. Aunque las sílabas que salen de su boca sigan siendo limitadas, es capaz de repetir la entonación perfectamente. Y así vemos que es diferente el "ta-ta" de "ya está", el "ta-ta" de su tata (su prima), el "ta-ta" de... bueno, en realidad, casi todo es "ta-ta", pero eso sí, con su correspondiente entonación.

Hemos probado a bañarle en la piscina, pero de momento no lo ve claro del todo. La piscinita pequeña eso ya es otra cosa ¡qué divertido es salpicar mientras grita "agua-agua"!


Otro mes pasa rápido... y ya esperamos al siguiente. Nos hace mucha ilusión tu primer cumple, y lo celebraremos todos junto con el de tu prima que ella hará 2 añitos un día antes que tu. ¡Pero eso ya será el mes que viene!